El hambre es la buena, no la comida.
Es lícito responder a la fuerza con la fuerza
La buena comida, entra antes por los sentidos que por la barriga.
La buena comida se anuncia a la nariz desde la cocina.
Con buena comida para tres, cuatro comen bien.
Antes de tener la fuerza, tienes que tener la leyenda de la fuerza.
Dile al tonto que tiene fuerza y el tonto más fuerza hace.
Del lobo un pelo.
El tonto ni de Dios goza.
Come santos, caga diablos.
El que fía lo que tiene, a velar se queda.
Después de un gustazo, un trancazo.