Cavas tu tumba con los dientes.
A la corta o a la larga, el tiempo todo lo alcanza.
Donde hay provecho, pies y manos, oreja y pecho.
Peixe con ollos, á caixa. Pez con ojos, a la caja.
La situación está tan mala que si mi mujer se va con otro, yo me voy con ellos.
Llanero no bebe caldo ni pregunta por camino.
Hay que estar afuera, para ver lo de adentro.
Cuando el diablo canta, contento está el infierno.
El toro y el vergonzoso poco duran en el coso.
Las damas al desdén , parecen bien.
Cuando hago la escobada, nadie entra en mi morada.
Ruin amigo no vale un higo.
Variante: Buen amigo y compañero, pero sin tocar el dinero.
Los buenos vuelan, los malos quedan.
La buena cena, temprano suena.
¿Zurría la panza? Pide pitanza.
La sardina y el huevo a dedo.
Una van de cal y otra van de arena.
Espada toledana y broquel barcelonés; puta valenciana y rufián cordobés.
Roba tú por allá, que yo robaré por acá.
No hay que llevar cocos al puerto.
En casa limpia los ángeles bailan de gusto.
Vosotros, los europeos, tenéis los relojes, pero nosotros tenemos el tiempo.
Quien dineros y pan tiene, consuegra con quien quiere.
La vida es un tango y si te resbalas sigue bailando.
El ocioso vale para la plaza pero no para el trabajo.
Quien pide para candela, no se acuesta sin cena.
A dineros dados, brazos quebrados.
Quien solo vive, solo muere.
Solo el ciego tantea en la oscuridad.
Pan casero, de ese quiero.
De buen caldo, buenas sopas.
No desesperes: de las nubes más negras cae un agua que es limpia y fecunda.
La ley es como la tela de araña, atrapa los bichos chicos y deja pasar a los grandes.
De bobos y bobas se hinchan las bodas.
Cada panadero blasona de sus panes.
Se llena antes el ojo que el papo.
Al galán y la dama, el diablo los inflama, y la ocasión le hace la cama.
La mujer y la gallina, pequeñina.
Por puerta abierta ladrones entran.
Ama a quien te ama, responde al que ama.
En la casa del buen amo vive y muere el buen criado.
El tiempo todo lo cura, menos vejez y locura.
Donde aprietan, no chorrea.
El ahorro anda pasito a pasito, pero llega lejitos.
Lo que oyes lo olvidas, lo que ves lo recuerdas, lo que haces lo aprendes.
Esta es la gota que derramo el vaso.
No hay que confundir lechuza con tero, porque una es bataraz y el otro picaso overo.
El mal que salió de mi boca voló hasta tu corazón.
Mondariz será Mondáriz, cuando la nariz sea náriz.