Quien a viejo quiera llegar, a los viejos ha de honrar.
Casa de mantener, castillo de defender.
Yunta buena o yunta mala, el buer arador, bien ara.
Agua podrida, colada y hervida.
Vine en el auto de Fernando, la mitad a pie y la mitad andando.
Los sinsabores ajenos, de lejos se sienten menos.
¿Qué entiende el Conde de calar melones?.
La hermandad hace al masón, y el presupuesto al "mamón".
Cuando Dios da la harina, el diablo se lleva la quilma.
Por San Martín deja el cerdo de gruñir.
Los pájaros, tirándole a las escopetas.
Se tragó el mate con bombilla y todo.
El vino abre el camino.
El tiempo es como una flecha que vuela.
Hasta la hormiguilla tiene su colerilla.
Cada gallina a su gallinero.
Quien para ir a rezar duda entre dos mezquitas, terminará por quedar sin rezar.
Por San Vicente, alza la mano de la simiente.
La vecindad es fuente de amistad.
Quien a hierro hiere, a hierro muere.
Cuenta treinta y tres antes de decir, y noventa y nueve antes de escribir.
Aunque tengo malas pierna, bien visito las tabernas.
Cada cosa tiene dos asas una que está fría y otra que abrasa.
A la gallina y a la mujer, le sobran nidos donde poner.
Todo salto tiene riesgo.
Los frutos más hermosos los da el árbol más viejo Los hombres convengan, por la ley lo tengan.
Amigo, amigo, llamalé conocido, y va bien servido.
Si sale con barbas, San Antón y si no, la Purísima Concepción.
El que está a las duras, está a las maduras.
Madre no viste, padre no tuviste: diablo te hiciste.
El árbol que no da frutos, da leña.
Palabras de cortesía suenan bien y no obligan.
El fruto maduro cae por su propio peso, pero no cae en nuestra boca
A consejo malo, campana de palo.
Incluso si conoces el camino, pregunta otra vez.
Insinuación de rey, como si fuera ley.
Solo se cumplen los sueños de los que los tienen.
El hombre honra al amigo con afecto, responde a regalo con regalo. A risa responde con risa y al truco con trampa.
No te fíes del perro que cojea, ni de la mujer que lloriquea.
Cuñada y suegra, ni de barro buenas.
Hijo de viuda, o mal criado, o mal acostumbrado.
No vendas la piel antes de cazar al oso.
El futuro de los justos es halagüeño; la esperanza de los malvados se desvanece.
Mal ojo le veo al tuerto.
Se toca con los ojos y se mira con las manos.
Cuando nos encontramos con la felicidad, no lleva nunca la ropa que habíamos imaginado
Si tu dicha callaras, tu vecino no te envidiara.
Mujer con toca, dos veces si.
Dinero, ¿a dónde vas?, a donde hay más.
El que busca las escogidas, se queda con las raídas.