El perro que da vueltas, se echa en la ùltima.
Burlas de manos, burlas de villanos.
Ocasión y tentación, madre e hija son.
Quien no estudia cuando es joven, lamentara cuando sea viejo el tiempo perdido.
Mal año espero si en Febrero, anda en mangas de camisa el jornalero.
De la viña del vecino, sabe mejor el racimo.
Lo que no va en lágrimas va en suspiros.
Poda tarde y siembra temprano, si errares un año acertarás cuatro.
El sol de Marzo, da con el mazo.
Vaca ladrona no olvida el portillo.
Cada día un grano pon, y harás un montón.
No existe felicidad sobre la tierra que no lleve su contrapeso de desgracias
Cuando el español canta, o está enfadado o poco le falta.
En Abril sale la espiga del cascabil.
En enero, ni galgo lebrero ni halcón perdiguero.
Repartiendo de l oajeno, ninguno es cicatero.
Las dichas no vienen a pares; una desgracia no llega sola.
En cada pago, su viña, y en cada barrio, su tía.
No hay sábado sin sol, ni doncella sin amor, ni moneda que no pase, ni puta que no se case.
Los ojos se fían de ellos mismos, las orejas de los demás.
Cuando no está preso lo andan buscando.
Si vienen los patos, viene la nieve.
La puerta de Dios siempre está de par en par.
Al avaro, es tristeza hablarle de largueza.
El agua de Agosto quita vino y no da mosto.
En Abril poda el ruín; el bueno en Marzo o Febrero.
Día nublado engaña al amo y al criado.
Más difícil que matar un burro a pellizcos.
Si ves las estrellas brillar, sal marinero a la mar.
Añorar el pasado es correr tras el viento.
Tu mujer te pedirá disculpas cuando la luna se caiga.
Al asno a palos y a la mujer a regalos.
Una idea de último momento es buena, pero la precaución es mejor.
El aragonés fino después de comer tiene frío.
Por Santa Catalina, respigos y sardinas.
Cuando la vieja se alegra, de su boda se acuerda.
Mujeres y malas noches matan a los hombres.
La mujer, el huerto y el molino, requieren uso continuo.
El que a la bodega va y no bebe, burro va y burro viene.
Al niño que llora le dan pecho.
El que a orilla del río mora, mucho bebe y mucho llora.
No me pongas palabras en la boca que no he pronunciado!
Tres pocos valen más que muchos: poco sol, poca cena y poca pena.
Durante la estación seca hay que hacerse amigo del dueño de la piragua.
El niño meón, que calaba siete mantas y un colchón.
Tentar la huevera a las gallinas
Si quieres saber quién eres, pregúntale a tu vecino.
Mayo que fuere ventoso, todo fruto hace sabroso.
No paramos de divertirnos porque estemos viejos. Estamos viejos porque paramos de divertirnos.
Ira de dos que se aman, en abrazos para.