Quieren ganar indulgencias con escapulario ajeno.
A donde no está el dueño, no está su duelo.
A escote, no hay nada caro.
Arca abierta al ladrón espera.
Quien tiene la cabra, ese la mama.
Cuando el Diablo nada tiene que hacer, mata moscas con el rabo.
No pidas un cañon para matar un gorrión.
El ruin de Roma, en mentándolo asoma.
Pintada en los WC.
Al amor, como a una cerámica, cuando se rompe, aunque se reconstruya, se le conocen las cicatrices.
Rubias o morenas, cuando pierden el tinte, dan pena.
Cuando fui nuera, nunca tuve buena suegra, y cuando fui suegra nunca tuve nuera.
Ni tan adentro del horno que te quemes, ni tan afuera que te hieles.
Un zorzal grano a grano se comió un parrón.
Dinero al juego ganado, dinero prestado; a jugar volverás y perderás.
La necesidad tiene cara de hereje.
Una cena sin vino, es como un día sin sol.
Quien mea claro y pee fuerte, enseña los huevos a la muerte.
No dispongas para ti pesos con defecto: serán abundantes en penas por la voluntad del Dios.
A hombre de dos caras, hombre de buena espalda.
Hasta el "vivo" más ufano, cae a veces de marrano.
El corazón engaña a los viejos.
El hombre sabio instruye sin utilizar las palabras.
De pena murió un burro en Cartagena.
Del necio, a veces, buen consejo.
Mira primero lo que haces, para que no te arrepientas después.
Gran tocado y chico recado.
Hasta lo bueno cansa, si es en mucha abundancia.
Trabajo de muchachos y arada de borricos, no vale un perro chico.
Ojos de extraños no alcanzan a ver los daños.
Queda sin compañeros el hombre exigente hasta en los últimos detalles.
La liebre que has de matar, cuesta abajo la has de echar.
Las cosas lo que parecen.
El mal para quien lo fuere a buscar.
La mujer mezquina, debajo de la escama, haya la espina.
Crece donde has sido plantado. Empieza a tejer, y Dios te dará el hilo.
Nadie compra la vaca si le regalan la leche.
El buen pan se hace con trigo, y con franqueza el amigo.
No tengas miedo de una pequeña curva para enderezar una recta.
El diablo, harto de carne, se metió a fraile.
Donde comen cuatro comen cinco.
La mula y la mujer son malos de conocer.
Al trabajo, por su vejez, no le engañan ni una ve.
Tripa vacía, ni ilusión ni alegría.
El hijo prodigo, siempre vuelve a casa.
Consejos en amores nunca recibas, y menos cuando vienen de las amigas.
La más ruin cabra, revuelve la manada.
Mantente cerca del Gran Espíritu.
La adulación procura amigos, la verdad genera odio
San Lorenzo calura, San Vicente friura, uno y otro poco dura.