De pastores, pastoradas y si te embobas alguna pedrada.
A cada cual dé Dios el frío como ande vestido.
A falta de olla, pan y cebolla.
Buen amor y buena muerte, no hay mejor suerte.
San Simón y San Judas, mata los puercos y tapa las cubas.
Lo que el malvado teme, eso le ocurre; lo que el justo desea, eso recibe.
Por donde la cabra pasa, todo lo arrasa.
El que siembra odio, cosecha tempestades.
El que mal anda, mal acaba.
La obra alaba el maestro.
A una cebolla ni siquiera el perro la huele.
No le pidas trigo a la tierra que no riegues a diario.
Un loco hace ciento.
Para disfrutar hay que empezar por olvidar
Cada día es maestro del anterior y discípulo del siguiente.
Quien busca mucho, al fin topa, aunque sea una muda de ropa.
Mal es acabarse el bien.
Hacienda de pluma, poco dura.
Llena o vacía, menos la quiero tuya que mía.
Hacer la del humo.
Más come la vaca en una lenguada que la oveja en toda la jornada.
Tres españoles, cuatro opiniones.
¿Qué ve el ciego aunque se le ponga una lámpara en la mano?
Nadie plante haya para que de ella le hagan el pijama.
La que fue flor, algo le queda de olor.
Dios creó el tiempo, pero el hombre creó la prisa.
El loco, por la pena es cuerdo.
Más viejo es el viento y aún sopla.
Pensabas que eras melón y te volviste calabaza.
El papel que se rompa él.
Una escoba ataviada, por dama hermosa pasa.
De la esperanza vive el cautivo.
Mas dichoso es mendigo sano, que rey enfermo.
El elefante muerto deja sus colmillos; el tigre, su piel; y el hombre, su nombre
A cautela, cautela y media.
Borriquillo moruno, vivo cual ninguno.
Jodido pero contento.
El que sonríe en vez de enfurecerse es siempre el más fuerte.
El fatuo y el ignorante, se denuncian al instante.
No hay atajo sin trabajo, ni rodeo sin deseo.
Espada y mujer, ni darlas a ver.
Mal te quiere quien con lisonjas te viene.
Para los aduladores no hay rico necio ni pobre discreto.
Ansias de grandeza y amistad no están nunca en sociedad
Ni comer sin beber, ni firmar sin leer.
El que con cojos anda se llama bastón.
El juego pone a prueba el oro, y el oro pone a prueba el juicio.
Como la mosca es Arteaga; donde se para "la caga".
Sauquera en flor, perdigacho en amor.
Zancas largas, para recados; zancas cortas, para sentado.