No es lo mismo ser que haber sido.
Tumbando y capado.
El sol brilla para todos.
Al demonio y a la mujer nunca les falta quehacer.
El dinero procura amigos, pero no aquellos que desearías.
Con una mentira suele irse muy lejos, pero sin esperanzas de volver.
Quien no se ocupa en vivir esta muriendo continuamente.
El consenso es poder, la fe el alma del hecho
Nobleza y cariño, los hereda el niño.
Ni tan corto que no alcance, ni tan largo que se pase.
La casa, la mujer la hace o deshace.
La muerte y el amor, enamorados son.
Si tu vecino te gana a arar, tú gánale a escardar.
Zaragoza la harta, Valencia la bella, Barcelona la rica, Huesca la amena.
Hay desgracias con suerte.
Donde no hay regla se pone ella.
Sale más caro el candil que la vela.
Agua del pozo y mujer desnuda, echan al hombre a la sepultura.
Por la peana se adora al santo.
Mujer que no tiene encanto, se queda para vestir santos.
Al ganado esquilado manda Dios viento moderado.
Así como un medicamento amargo cura la enfermedad, las palabras sinceras, que hieren los oídos, benefician el comportamiento.
De lo vedado, un solo bocado.
Si no sabes a donde vas, regresa para saber de donde vienes.
La barca por sí sola va derecha hacia el arco al legar al puente.
Si quieres empobrecer sin sentir, mete obreros y échate a dormir.
En la huerta que hay mozo, está en la acequia o en el pozo.
Al buen, regalo; al malo, palo.
Tu montón y mi montón, cuanto más separados, mejor.
Donde lloran esta el muerto.
Las paredes tienen oidos.
Tal para cual, la puta y el rufián.
El vendedor de habas siempre dice que cuecen bien.
Cuando el tecolote canta el indio muere, esto no es cierto pero sucede.
El rico es superado por quien se levanta pronto por la mañana
Según sea el paño, hazte el sayo.
El vino es la leche de los viejos.
Buenas cuentas, conservan amistades.
Del que jura, teme la impostura.
Es puerco de la misma manada.
El asno que se cree ciervo, al saltar se despeña.
A la Virgen del Henar, unos van por ver y otros por mirar.
La vida es un tango y si te resbalas sigue bailando.
Como se vive, se muere.
No hay que dejar escapar una oportunidad, que nunca va a presentares otra vez.
No fío, porque pierdo lo mío.
Quien no anda despierto, lo toman por muerto.
De pastores, pastoradas y si te embobas alguna pedrada.
El que tiene boca se equivoca y quien tiene nariz lo vuelve a repetir.
A falta de olla, pan y cebolla.