Un hombre ocioso es compañero de juegos del diablo.
El borriquito delante, para que no se espante.
La raíz de todos los males es el amor al dinero.
Dios te dé salud y gozo y casa con corral y pozo.
Cuando las mujeres hablan, el mundo calla.
Con pañuelo de seda vas a la arada, señal de tener mucho o no tener nada.
Abre el ojo, y te ahorrarás enojos.
El vino abre el camino.
Aunque el vivir es incierto, nadie en la víspera ha muerto.
Nunca se olvidan las lecciones aprendidas en el dolor.
El amo imprudente hace al mozo negligente.
En mentando el ruin de Roma, por la puerta asoma.
Mejor caminar con quien se ama que descansar con quien se odia
Más ordinario que un sicario en un burro.
Estar como un gallo en paté.
Donde hay provecho, pies y manos, oreja y pecho.
Una uva a ratitos, abre el apetito.
Según se prepara la cama, así se duerme.
Ojos que bien se quieren, desde lejos se saludan.
Al que se hace de miel, las moscas se lo comen.
Nuestros padres nos han enseñado a hablar y el mundo a callar.
Mal se aviene el Don con el Turulaque.
Donde esperáis la suerte, viene la muerte.
Arriba canas y abajo ganas.
Chichas y chicharrones, en la matanza a montones.
Copas son triunfos.
Quien en una piedra dos veces tropieza, justo es que se rompa la cabeza.
Cielo estrellado, tiempo variado.
Más tarde, los cuernos serán increíblemente especiales.
Tú que mientes, ¿qué dijiste para mientes?.
Zumo de parras, la alegría de la casa.
Un simple roce de mangas es el inicio del amor
Quien no sabe mentir cree que todos dicen la verdad
Por San Clemente, alza la tierra y tapa la simiente.
La vida pende de un hilo.
Canta la rana, y ni tiene pluma, ni pelo, ni lana.
No es cierto que la gente deje de perseguir sus sueños porque envejece, más bien envejece cuando deja de perseguir sus sueños.
Con las buenas palabras nadie come.
El hombre como el oso, cuanto más feo, más hermoso.
Una persona de gran sabiduría suele parecer torpe.
Todos estamos hechos del mismo barro, pero no del mismo molde.
Hasta que a la meta no llegues, no te pongas los laureles. e Hasta que el cuerpo aguante.
Negocios de puercos, puerco negocio.
Cuando el río suena, agua lleva.
Casa en que una lágrima abre gotera, se pudre toda entera.
En arca abierta, el justo peca.
Cuando el burro mueve oreja, guárdate bajo teja.
El amor, la tos y el fuego, no pueden ser encubiertos.
Por dinero baila el perro y por pan si se lo dan, y no por el son que toca el ciego.
Músico pagado no toca bien.