Ahorrar no es solo guardar sino saber gastar.
Antes de casarte abre bien los ojos, después cierra uno.
Inútil como bocina de avión.
Al guardar el trigo, no quiero parientes ni amigos.
Amor loco, hoy por ti y mañana por otro.
Alábate, Pedro; alábate, Juan; que si no la haces tú, nadie lo hará.
Si a tu vecino quieres mal, mete las cabras en su olivar.
Moza que mucho va a la fuente, anda en bocas de la gente.
Quien muerte ajena desea, la suya se le acerca.
Cortesía y bien hablar, cien puertas nos abrirán.
Ayer me negó un bocado, pero hoy me pide prestado.
Que curioso es el hombre, nacer no pide,vivir no sabe, morir no quiere.
Dinero guardado, barco amarrado.
El que compra el paraguas cuando llueve, valiendo seis le cobran nueve.
El veinte de Enero, San Sebastián el primero.
En tiempo de guerra, mentiras por mar y por tierra.
Casamiento por amores, no darán fruto esas flores.
Parto largo, y parto malo, hija al cabo.
El que a todos saluda, pronto rompe su cabeza.
Ni el caballero buen consejo, ni el letrado buen encuentro.
Nunca falta tapadera, para cubrir la gotera.
La carne triste, no la quiere ni Cristo
No esperes paz del visitante que toca tu puerta con una piedra.
Es mejor un feo hago que un hermoso haré
Si del sur el viento es, botas de agua a los pies.
Rubias y morenas, sacan a un hombre de penas.
Un yerro, padre es de ciento.
Buenas costumbres y dineros, hacen de los hijos caballeros.
Muchos Trueno y nada de auga.
El aburrimiento es el mejor enfermero
La sed del corazón no se apaga con una gota de agua
Novia para siempre, mujer para nunca.
El sol sale para justos y pecadores.
Achaque el viernes por comer carne.
Antes de entrar en un lugar, fíjate por dónde se puede salir.
Más moscas se cazan con miel que con hiel.
Acabándose Cristo, pasión fuera.
Para Santa Teresa, rosa en la mesa.
El diablo está en los detalles.
Entre amigos no hay cumplidos.
Si da el cántaro en la piedra, o la piedra en el cántaro, mal para el cántaro.
Por la plata baila el mono.
En guerra los estados, los libros cerrados.
Cada siete años se muda la condición, la costumbre y complexión.
Por agarar una silla, el político promete villas y castilla.
La vida del puerco, corta y gorda.
Si pierdes el caballo puedes recuperarlo;pero si pierdes la palabra, es para siempre.
Toma a un hombre por la palabra y a una vaca tómala por los cuernos.
Quien quiere bueno y barato, demora buscando un rato.
La fortuna es veleta, nunca se está quieta.