Favores recordados, ¡ya están saldados!.
Azúcar y canela, hacen a la vida buena.
Si no lloras, Sino sufres, si no te desgarras... no es amor o ¿tienes otra opción?
El necio dispara pronto sus dardos.
Si los deseos fueran caballos, los mendigos se desbocarían.
Con pan y vino, se anda el camino.
Te cierran una puerta y te abren diez.
Oir a todos, creer a pocos.
Para librar a vuestros hijos de esos vicios y calamidades haced que desde niños se den a la virtud y trabajos.
La vida es un montón de pequeñas cosas
Mis hijos criados, mis cuidados doblados.
Me lo dijo un pajarito ya casi para volar, todo cabe en un jarrito sabiéndolo acomodar.
El pobre de su pobreza no sale.
El pollo de enero a San Juan es comedero.
Casa de padre, viña de abuelo y olivar de bisabuelo.
La fantasía es el reposo del alma
A quien presta nada le resta.
Que cada sacristán doble por su difunto.
Palabras sin obras, barato se venden.
Cuando no está preso lo andan buscando.
Ni santo sin estampa, ni juego sin trampa.
De valientes y tragones, están llenos los panteones.
Enero y Febrero hinchan el granero, con su hielo y su aguacero.
Aceitunas: una oro, dos plata, la tercera mata.
El que canta, sus males espanta.
De prometer a dar, hay unas lenguas de mal andar.
Cada uno en su casa es rey.
La novia, de contado, y la dote, de prometido.
Siembra quien habla y recoge quien calla.
Al erizo, Dios le hizo.
Las palabras amables enfrían mejor que el agua.
Cada gallo canta en su gallinero, y el que es bueno, en el suyo y en el ajeno.
Quien con hambre se acuesta, con pan sueña.
Cada mochuelo a su olivo y cada puta a su rincón.
Quien tiene mujer parlera, o castillo en la frontera, o viña en la carretera, no le puede faltar guerra.
Es por bondad de corazón por lo que el cangrejo rechazó que Dios le fabricara una cabeza.
Año de hierba, año de mierda.
Joven que nada duerme y viejo que siempre duerme, cercana tienen la muerte.
Gallo que mucho canta....no cria manteca.
Jarrito nuevo guárdase en el chiquero; pasan dos semanas y por todas partes anda.
La alegría alarga la vida; las penas la menguan.
Cada uno arrima el ascua a su sardina.
Dios da frío según la ropa.
La voz del asno no pasa del tejado.
Ni amigo reconciliado, ni café recalentado.
Aunque veas pleito ganado, vete con cuidado.
Manden unos, manden otros, los tontos siempre nosotros.
Gallo viejo con el ala mata.
Mientras novia, reina; cuando mujer, sierva.
La barca pasa, pero el río queda.