Más vale un hoy que diez mañanas.
¡Qué sabrá un gorrino cuando es fiesta!.
La amistad y el amor, dos bellas mentiras son.
Obremos a no ver, dineros a perder.
la juventud es el único defecto que se cura con la edad.
Canta zurrón, canta, si no, darte he una puñada.
Una buena mañana hace buena la jornada.
A refajo verde, ribete encarnado.
Casa sin sol, hace que el médico entre a todas horas.
Del bien al mal, no hay ni el canto de un real.
No digáis mal del año hasta que sea pasado.
Predico, predico, y yo soy el más borrico.
Abejas sin comida, colmenas perdidas.
Colgar los guayos.
El pan sin ojos, y el queso con ellos.
Pasear llevando sobre los hombros una carga
Tiempo pasado traído a la memoria, da más pena que gloria.
Los años son escobas que nos van barriendo hacia la fosa.
Niebla en la mañana, tarde muy galana.
Todo, no importa cuán finamente esté hilado, acaba finalmente saliendo a la luz
Mayo frío, año de mucho frío.
Lo de esta vida es prestado, que en un instante lo hemos de dejar como otros lo han dejado.
Donde todos salen llorando, no puedo yo ir cantando.
El dormir es el hermano menor de la muerte.
En el bosque no hay pájaros gordos.
Las migas son también pan.
Amigos que no dan y parientes que no lucen, a pelotazos que los desmenucen.
Al fuego y al fraile no hurgarles. Al fuego porque se apaga, al fraile porque se inflama.
Nadie cante victoria aún cuando en el estribo esté.
Leer entre renglones.
La que se casa con ruin siempre tiene que decir.
Cada santo tiene su candela.
Dios nos ha creado hermanos pero nos ha dado monederos separados.
Agua de navazo, ensancha la barriga y estrecha el espinazo.
Solo se acuerdan de Santa Bárbara, cuando truena.
A chico santo, gran vigilia.
A la madrina, tras la puerta la arrima, y a la comadre, donde la hallares.
Cuatro cosas tenemos en mayor cantidad de lo que creemos: enemigos, deudas, años y pecados.
Un ciego lloraba un día porque espejo quería.
Hombre prevenido vale por dos.
La carne triste, no la quiere ni Cristo
A chico pajarillo, chico nidillo.
Está como la reina mora que a veces canta y a veces llora.
El que hoy te compra con su adulación mañana te venderá con su traición.
¿Quién le pone el cascabel al gato?.
De enero a enero, el dinero es del banquero.
A quien labora, Dios lo mejora.
Con salchichón, siempre es ocasión.
Quien debajo de árbol se guarece, dos veces se moja.
El que a mi casa no viene, de la suya me despide.