Nadie es profeta en su propia tierra.
Por los reyes lo conocen los bueyes.
Nunca se pierden los años que se quita una mujer; van a parar siempre a cualquiera de sus amigas.
Sacar las castañas del fuego.
De la mala mujer no te guíes y de la buena no te fíes.
Desde el día de San Martín a Navidad todos los pobres están mal
Cada cual a lo suyo.
Menos idea que Geral pasando música.
Cuando el gato se va, los ratones dirigen el kolo.
Se amigo de ti mismo y lo serán los demás.
Agrandado como alpargata de pichi.
Cuando toma cuerpo el diablo, se disfraza de fraile o de abogado.
A refajo verde, ribete encarnado.
Olla de tres vuelcos, tres manjares diversos.
En tierra de abrojos, abre los ojos.
Una esquela de defunción es de mentiras un montón.
El que disfruta insultando a la gente con sus escritos es como una bruja; el que disfruta adulándolo es como un quiromántico
No hay nada nuevo bajo la capa del cielo.
Un arma es un enemigo para su dueño.
Dijo un sabio doctor que sin cielos no hay amor.
Clérigo viajero, ni mísero, ni misero.
Quién será útil a otro, cuando no lo es a sí mismo?
La suerte está echada.
Idos y muertos es lo mesmo.
Es propio de los pensamientos profundos el parecer simples, tanto que uno cree haberlos pensado él mismo
El que presta un libro es tonto, y más tonto el que lo devuelve.
Mal te quiere quien con lisonjas te viene.
Los labios del justo destilan bondad; de la boca del malvado brota perversidad.
Mal se juzga al caballo desde la silla
El fatuo y el ignorante, se denuncian al instante.
Agua vertida, mujer parida.
Caída, casamiento y catarro, tres ces que mandan al viejo a mascar barro.
Obras hacen linajes, no nombres ni trajes.
Oye, ve y calla, y vivirás vida holgada.
Come y bebe, que la vida es breve.
Lo que no mata engorda.
Ni fíes, ni porfíes, ni arriendes y vivirás bien entre las gentes.
El ojo no lleva carga, pero sabe cuánta puede soportar la cabeza.
Quien se siente mocoso, se suena los mocos.
Llámame gorrión y échame trigo.
Por la Encarnación, los últimos hielos son.
Mala noche y parir hija.
Lo pasado, pasado, y lo mal hecho, perdonado.
Una taza de café trae cuarenta años de amistad.
Es en lo más estrecho del desfiladero donde comienza el valle.
El agua derramada es difícil recogerla.
Los verdaderos amigos son tan raros como las moscas blancas
La letra mata, el espíritu vivifica.
El agua para los peces; para los hombres, vino a montones.
El dinero atraviesa el hogar del pobre igual que sopla el viento a través de una cabaña en ruinas.