Pascua con luna, cabras ninguna, ovejas tal y cual.
El mejor sistema para no ser felices consiste en buscar únicamente la felicidad
Detrás de las nubes, siempre brilla el sol.
El yerro del médico, la tierra le tapa; el del letrado, el dinero le sana.
Dijo el muerto al degollado: "¡A fe que estás apañado!".
Pelearte, mejor con los parientes que con los vecinos.
Cojo, y no de espina, no hay ruindad que no imagina.
Una alegría compartida se transforma en doble alegría; una pena compartida, en media pena.
Ni sirvas a quien sirvió, ni pidas a quien pidió.
El trigo en la panera, y el vino en la bodega.
El que tarda en dar lo que promete, de lo prometido se arrepiente.
La mujer es como el sendero por el que se camina: no se debe pensar en los que ya lo anduvieron ni en los que lo andarán.
Puede uno entender como un ángel y seguirá siendo un demonio.
Necio que sabe latín, doble rocín.
Buena olla y mal testamento.
El matrimonio es un lazo que soca el demonio.
Si tu vida es adversa, pon la reserva.
Un hombre puede valer cientos y cientos pueden no valer un hombre.
Las ratas son las primeras en abandonar el barco.
El creído majadero, pierde más que el consejero.
La casa esta donde el corazón.
Agua en cesto, y amor de niño y viento de culo, todo es uno.
El que fía o promete, en deudas se mete.
Reniego de plática que acaban en daca.
Llevando cada camino un grano, abastece la hormiga su granero para todo el año.
Bautizar es dar nombre, menos al vino que se lo quita.
Madre e hija caben en una camisa; suegra y nuera, ni en una talega.
Peces grandes no viven en charcos pequeños.
Peso y medida, alma perdida.
Más fea que un carro por debajo.
A quien le dan pan que no coma.
¿Qué hacéis, mosquitos?. Aramos, porque sobre el buey que ara andamos.
Frailes y monjas, del dinero esponjas.
Date buena vida, temerás más la caída.
Es mejor enjuagar una lágrima de un pobrecillo que obtener cien sonrisas de un ministro.
Es mejor compadecer que ser compadecidos
Derramar vino, buen desatino; derramar sal, mala señal.
La pasión y el odio son hijos de bebidas que embiagan.
Piden de comer, piden de beber, afilan el diente, enjugan el vientre y ponen las mejillas coloradas: éstas son las cinco virtudes de las tostadas.
Habladas o escritas las palabras, sobran las que no hacen falta.
Yo a vos por honrar, vos a mí por encornudar.
El que da sin que le pidan, pretende sin que le ofrezcan.
Bueno es el amigo, querido el pariente, pero pobre tu bolsillo si dentro no hay nada.
Haz el bien y olvídalo.
Cuando la colcha está sobre la cabeza, los cónyuges son igualmente ricos
La respuesta más rápida es la acción.
El buen vino resucita al peregrino.
A hija casada, los yernos a la puerta.
La mejor caridad es la justicia para todos
El buey solo bien se lame.