El rico nunca está satisfecho.
No hay situaciones desesperadas, solo hay hombres que la desesperación de las situaciones.
Cuando el búho canta, o llueve o escampa.
El santo ausente, vela no tiene.
Una maja de hierro, a fuerza de ser afilada, puede convertirse en una aguja.
Cuenta tu pena a quien sabe de ella.
Da lo tuyo antes de morir, y dispónte a sufrir.
De tal colmena tal enjambre.
Irse uno bestia y volver asno, no es milagro.
Hace la misma falta aquí que los perros en misa.
El que rompe, paga.
Por Santa Brígida, levanta la cabeza la sabandija.
El asno puede entrar en el templo, pero no por ello se convierte en monje
Quien no enseña a su hijo un arte útil, le enseña a robar.
No puede el cura a la par, decir misa y confesar.
Puedes salir herido, pero es la única forma de vivir la vida realmente.
El hable es plata, el silencio es oro.
Cada uno en su casa, al rey hace cabrón.
A tuertas ni a ciegas, ni afirmes ni niegues.
Perdona una vez; pero nunca tres.
Dando al diablo el hato y el garabato.
Muchos Trueno y nada de auga.
La fe mueve montañas.
Yerros por amores, merecen mil perdones.
Calavera no chilla. (El que disfruta la noche no se debe quejar que tenga sueño)
No satisfagáis jamás hasta la saciedad vuestros deseos; así os proporcionaréis placeres nuevos.
La búsqueda de un tesoro no depende de ti, la búsqueda de tu alma depende de mi
Es mejor un feo hago que un hermoso haré
A amo ruin, mozo malsín.
El que se va sin que le echen, vuelve sin que le llamen.
En martes, y tu hijo cases, y tu cerdo mates.
La enseñanza sin palabras y el beneficio de no actuar no tienen en el universo absolutamente nada que ver
Los ríos profundos fluyen lentamente.
La oveja lozana a la cabra la pide lana.
Es quien predica y predica, quien menos cree lo que explica.
Solo borracho o dormido se me olvida lo jodido.
El amor es ciego, pero ve a distancia
Tantas veces fue el burro al molino, que olvido el camino.
Cultura es aquello que permanece en la memoria cuando se ha olvidado todo
Cacarear y no poner, si malo en la gallina, peor en la mujer.
Duro como teletubbie en alfombra de velcro.
Donde hay ganancias las pérdidas se esconden por ahí cerca.
La cabra va por la viña, como hace la madre hace la hija.
Cada cual es rey en su casa.
Quien da lo que tiene, a pedir se queda.
Una hora duerme el gallo, dos el caballo, tres el santo, cuatro el que no es tanto, cinco el capuchino, seis el peregrino, siete el caminante, ocho el estudiante, nueve el caballero, diez el pordiosero, once el muchacho y doce el borracho.
De hambre a nadie vi morir; de mucho comer, cien mil.
Miente una sola vez y no te creerán después aunque digas la verdad.
Las furias de Celestino, no me importan un comino.
El que no tiene una cruz, se la están haciendo.