No hay que llevar cocos al puerto.
Por lo que uno tira, otro suspira.
Amigos que no dan y parientes que no lucen, a pelotazos que los desmenucen.
A bien dar o mal dar, por no pedir no ha de quedar.
Cada día, trae y lleva penas y alegrías.
Solo sé que no sé nada, pero sé más que aquellos que dicen saberlo todo.
El que tiene más galío, traga más pinol.
Ruego y derecho hacen el hecho.
Ni en el agua ni en el viento, escribas tu pensamiento.
Dibujar pasteles para matar el hambre.
A callarse ranas, que va a predicar el sapo.
Gloria mundana es gloria vana.
Si quieres con tu familia reñir, echa algo a repartir.
Cuanta más prisa tienes más tropiezas.
Busca arrepentimiento, el que busca casamiento.
La leche le dijo al vino: vente, amigo.
Quien dineros y pan tiene, consuegra con quien quiere.
Partí una, partí dos, partí tres..., salieron vanas. Las palabras de los hombres son como las avellanas.
Mi marido va a la mar, chirlos mirlos va a buscar.
Los frailes en jubón, hombres son.
Para quien roba un reino, la gloria; para quien roba un burro, la horca.
Un libro abierto es un cerebro que habla; cerrado un amigo que espera; olvidado, un alma que perdona; destruido, un corazón que llora.
Quien picha lejos y pede fuerte no tiene miedo a la muerte.
La belleza passa, la sabiduría permanece.
Dale limosna mujer, que no hay en la vida cosa más mala, que la pena de ser ciego en Granada.
Cualquier cosa que se planta, se cosecha.
A liebre ida, palos al cubil.
Escribir es un placer secreto y pecaminoso
Guardaré hoy que puedo; que quizás mañana no mueva un dedo.
Los reyes tienen los brazos largos.
Jugador hasta perder los kiries de la letanía.
Solo nadando contra corriente es posible alcanzar la fuente.
Para el bien, de peña; para el mal, de cera.
Cuando veas al erizo comiendo madroños, entrado está el otoño.
Cada casa es un mundo, y cada cabeza una alcancía.
El que evita la tentación, evita el pecado.
¡Llueve sopa y yo con tenedor!
Más vale llorarlas muertas que no en ajeno poder.
Ni adobo sin ajo, ni campana sin badajo, ni viudita sin su majo.
La hija buena vuelve a casa, aún cuando sea parida.
Quien siembra, siega.
Que mañana hay misa para los sordos.
Codicia mala, el saco rompe.
La mierda, bajo la nieve, no se ve.
Palabra de cortesano, humo vano.
Variante: Palabras y plumas el viento las lleva.
Para vivir una vida desprendida, no debemos considerar nada como de nuestra propiedad.
El espíritu intenta seguir el mismo camino que el corazón, pero no llegará nunca tan lejos
El que a los suyos menosprecia, a sí mismo se desprecia.
De lo perdido, lo que aparezca.