Río cruzado, santo olvidado.
El que persevera triunfa.
Añorar el pasado es correr tras el viento.
Detrás de la tormenta brilla el sol.
El guaro, las mujeres y el tabaco ponen al hombre flaco.
A cordero extraño, no agasajes en tu rebaño.
El que nace pa maceta, no pasa del corredor.
Morir sin perecer, es presencia eterna.
Hiérese el cuerdo, porque no se ahorque el necio.
Jugando, jugando, se dicen agrias verdades de cuando en cuando.
cuando señalas a alguien con tu dedo índice, hay tres dedos que te señalan a ti.
Un perro no entra en una casa donde hay hambre.
De buena semilla, buena cosecha.
No sabrás quien es tu amigo antes de que se rompa el hielo
A grandes beneficios, mayores riesgos.
Cuando tres marchan juntos tiene que haber uno que mande.
La felicidad, como el arco iris, no se ve nunca sobre la casa propia, sino solo sobre la ajena.
Cebo haya en el palomar que las palomas no faltaran.
El odio es motivo de disensiones, pero el amor cubre todas las faltas.
Lo que es obvio, no es necesario que sea explicado.
A quien vela, todo se le revela.
El búfalo amarrado detesta al búfalo que cabalga por la llanura. (No cuentes dinero delante de los pobres).
Mujeres y Palomas, aunque salgan con gemidos, vuelven a sus nidos.
Por San Antón, gallinita pon; y por la Candelaria, la buena y la mala.
Los argumentos del más fuerte siempre tienen más peso.
El viajero que sed siente, se agacha y besa la fuente.
Quien se conforma goza y alguna vez padece: pero es un bello padecer el de quien se conforma
Cuanto más saben los hombres peores son
Monjas y frailes, putas y pajes, todos vienen de los grandes linajes.
El Rey reina, más no gobierna.
Díjome mi madre que porfiase, pero que no apostase.
El doctor, a los malos desespera y a los buenos consuela.
Luego que has soltado una palabra, ésta te domina; pero mientras no la has soltado eres un domador.
Que no se coma el gusano, lo que se hizo para el cristiano.
Cada cual hasta la muerte, tiene que afrontar su suerte.
Malas nuevas, como el rayo llegan.
Lo que abunda no daña.
Por el amor de una rosa, el jardinero es servidor de mil espinas.
La hija, donde pudieres; el hijo, donde quisieres.
Tres cosas matan al hombre: soles, cenas y penas.
No renunciar a sus esperanzas hasta llegar al río Huanghe.
Sigue la senda, aunque dé rodeos; sigue al jefe, aunque sea viejo.
El crédito fue asesinado por los malos pagadores
Oír campanas y no saber dónde.
A consejo malo, campana de palo.
Cercón lleva la luna, mi amor se moja.
¿Tienes té y vino? Tus amigos serán numerosos
Madre muerta, casa deshecha.
Tiene más carne un huevo frito.
Cuando no está preso lo andan buscando.