La paciencia cura todos los males, pero ¿cuántos tienen suficiente paciencia hasta que se cure el mal?
Limpia tu moco, y no harás poco.
El corazón es un guía que los pies siguen
Cuando el niño dienta, la muerte tienta.
Siembra buenas obras, y cogerás frutos de sobra.
Ver es creer, pero sentir es estar seguro. Y cuando debemos sentir, pensamos.
Ni al niño el bollo, ni al santo el voto.
Hay que sonreír antes de ser felices, a menos que se quiera morir sin haber sonreído nunca
Irse bestia y volver más, muchas veces lo verás.
Aconseja al ignorante, te tomará por su enemigo.
Amor con amor se paga.
Cuando dos corazones están de acuerdo incluso un pajar es un lecho de alegrías
Es fácil cambiar el curso de los ríos y las montañas, pero difícil cambiar la naturaleza de un hombre.
El peor coche siempre se lleva la mejor mazorca.
No puedes evitar que el pájaro de la tristeza vuele sobre tu cabeza, pero sí puedes evitar que anide en tu cabellera.
Quien cede el paso ensancha el camino.
Tres cosas echan al hombre de su casa: El humo, el frio y la mala esposa.
Al hombre por el verbo y al toro por el cuerno.
Por el esfuerzo, la vigilancia, la disciplina y el dominio de sí, el sabio se crea una isla que la inundación no logra destruir.
Miren quién habló, que la casa honró.
Detrás de un hombre capaz hay siempre otro hombre capaz.
Obra de mal cimiento, la derriba el viento.
A las flores les pedimos que tengan perfume. A los hombres, educación.
El Papa y el campesino unidos saben más que el Papa solo.
Perro que no anda no encuentra hueso.
Quien no ama no vive
Los hijos de los buenos, capa son de duelo.
Hacer más daños que un mico en un pesebre.
Del mirar nace el amar y del no ver el olvidar.
Costumbres hacen leyes, que no los reyes.
No se va más lejos cuando se cambia de camino todos los días.
A ti te digo hija, para que entienda la hijastra.
Un pájaro no canta porque tenga una respuesta. Canta porque tiene una canción.
No me digais que un gran hombre no llora nunca. Un gran hombre llora, pero sus lágrimas son furtivas.
El que fía, o pierde o porfía.
¿Por qué lanzarse al agua antes de que la barca haya naufragado?
Con razón decía Serafín, que el trabajo no tiene fin.
A la iglesia por devoción, y a la guerra por necesidad.
La cera se destruye y la procesión no camina.
Se nace llorando, luego se comprende el por qué.
El dolor embellece al cangrejo.
Pariente que no me luzca, un rayo que lo desmenuzca.
La gente se arregla todos los días el cabello, ¿por qué no el corazón?.
Nunca falta un borracho en una vela.
Quien se dispone a declarar la verdad, deberá tener ya plantado su pie en el estribo de su cabalgadura.
Creer a pie juntillas.
A veces el amor perfecto llega con el primer nieto.
Deudas tengamos, pero amigos seamos.
Donde no alcanza el viejo, alcanza el tejo.
Quién dice la verdad nunca se equivoca.