En la muerte y en la boda, verás quién te honra.
Con el amor está el temor
Habiendo un hueso entre ellos, no son amigos dos perros.
Una palabra bondadosa puede calentar tres meses de invierno.
Vale más un fiero león delante de uno que un perro traidor detrás.
Saber de pobre no vale un duro
El hombre más fuerte del mundo es el que está solo
Empieza a cuidar la naturaleza y la naturaleza cuidará de ti.
Ten rebaño de cabras, si hay muchos hijos para guardarlas.
Lo imposible, en vano se pide.
Copiando a todos los demás todo el tiempo, el mono un día se cortó su propia garganta.
Esto el mundo me enseñó: a lo tuyo tú; y a lo mío, yo.
Dice Salomón: da vino a los que tienen amargo el corazón.
La libertad es un lujo que no todos se pueden permitir
Obras caritativas, esas son mis misas.
Pan de ayer, vino de antaño y carne manida dan al hombre la vida.
La Cruz, la viña reluz.
Remendando, remendando, vamos la vida pasando.
Señores lo dan y siervos lo lloran.
El que quiera ser líder debe ser puente.
Cien gallinas en un corral cada una dice un cantar.
La amistad es de antimonio, solo la solda el demonio.
La mujer bella está mejor desnuda que vestida de púrpura
Considera enemigo a aquel que al agraviarte lo hace solo con intención
Paga lo que debes; que lo que yo te debo, cuenta es que tenemos.
Si pierdes el caballo puedes recuperarlo;pero si pierdes la palabra, es para siempre.
En el país de las palmeras se alimenta el asno de dátiles.
Bendito sea San Bruno, que da ciento por uno.
Esto tiene más tiras que el calzoncillo de Jesucristo.
Del bien al mal, no hay ni el canto de un real.
El caballo que es rotón, y el jinete que le hace daño.
El amor de un yerno y el sol de invierno tienen el mismo calor.
Contra la muerte no hay ley, mata al papa, mata al rey.
Si la manga no es amplia no ondea
Reunión de pastores, oveja muerta.
Lo que sea de la mar, todo es azar.
Atrás viene quien las endereza.
De Castilla el trigo, pero no el amigo.
Busca la mujer pastora; que ella se hará señora.
Ni fíes de hombre cejunto, ni tengas miedo a un difunto.
La mujer puede tanto que hace pecar a un Santo.
Me lo contaron y lo olvidé. Lo vi y lo entendí. Lo hice y lo aprendí. (Confucio, 551-479 a. C.)
Los amigos de los buenos tiempos son como los gatos callejeros
Aprendo mientras vivo.
Del que jura, teme la impostura.
Quien por malos caminos anda, malos abrojos halla.
Más feliz que marica con dos culos.
Rey serás si hicieres derecho, indigno de ser rey si hicieres tuerto.
No hay medicina para el miedo.
Ofrecer el oro y el moro.