Las virtudes de la fea, la bonita las desea.
No hables en falso de un hombre; no separes el corazón de tu lengua.
Ni joya prestada, ni mujer letrada.
Solamente los imbéciles no cambian de opinión
La única felicidad consiste en la espera de la felicidad
No te desesperes mientras puedas enamorarte
No es necesario matar a un hombre en la víspera de su muerte.
El que quiera engañar a un campesino, tendrá que llevar a otro campesino en su compañía.
La ingratitud seca la fuente de la piedad.
La humildad es el hilo con el que se encadena la gloria.
Bueno es el cilantro, pero no tanto.
Un oportuno ?NO? es mejor que un apresurado ?Sí?.
Los verdaderos amigos se reconocen en los momentos de necesidad
No necesito niguas para ser tishudo.
Ningún mortal peca, cuando defeca.
Junto a santo que no suda, el sacristán estornuda.
A muertos y a idos, no hay amigos.
Cree lo que vieres y no lo que oyeres.
Abominable es el hombre que hace mal uso de su tiempo
Pasear llevando sobre los hombros una carga
Dinero que el naipe ha traído, hoy venido y mañana ido.
Fantasía tras fantasía, y la barriga vacía.
Cuando llueve y hace sol, son las bodas del pastor.
Cuando el cura se va a peces, donde irán los feligreses.
La ocasión de pecar se debe siempre apartar y quitar.
El amor es de las jóvenes y el chismorreo de las viejas
Lo que hiciere la diestra, no lo sepa la siniestra.
Nada abriga mejor que el calor de una sonrisa.
Cada puta hile y devane y el rufián que aspe.
Árbol que crece torcido, jamás su tronco endereza.
Ocho de invierno y cuatro de infierno.
Como al caballo le prueba el camino, a los hombres les prueba su sino.
El perfume de los cipreses sigue la respiración del viento. Las palabras de amor de la amada guían el curso de la vida de un hombre
No alabes ni desalabes hasta siete Navidades.
El que nace para borrico, del cielo le baja el aparejo.
El amor entiende todos los idiomas
De sabio hace gala quien no se admira de nada.
Buena muerte es buena suerte.
Ve a menudo a casa de tu amigo, porque la maleza puede borrar el camino.
El pan bien escardado hinche la troja a su amo.
Quien por su gusto padece, que vaya al infierno a quejarse.
A quien reparte sus bienes antes de la muerte, agarra una estaca y pégale en la cabeza.
Al freír, será el reír y al pagar será el llorar.
Donde no hay escritura, no hay obligación. Porque las palabras se las lleva el viento.
El amor existe tanto bajo la lana como bajo la seda
Tenemos muchos caciques y pocos indios
Feliz es el hombre que encuentra un amigo generoso.
En la muerte y en la boda, verás quién te honra.
Si el camello pudiera verse la joroba, se caería al suelo de vergüenza
Tres simples zapateros hacen un sabio Zhuge Liang.