Si no sabes sonreír, no pongas tienda. (Confucio).
Perdiendo aprendí; más vale lo que aprendí que lo que perdí.
Exígete mucho a ti mismo y espera poco de los demás. Así te ahorrarás disgustos. (Confucio, 551-479 a. C.)
Aprender sin pensar es inútil, pensar sin aprender es peligroso. (Confucio)
Incauto fui, hasta que cayendo aprendí.
No olvide su cuna quien haga fortuna.
Yo te hice y tú me enseñas.
Una que hice y tres que pensé hacer, cuatro que me apunté.
Ciento que hice, a todos satisface; pero una que erré, y todas las cagué.
De millor palla fixen eu esterco. De mejor paja hice yo estiércol.
Ni mejor porque el concejo lo pide, ni peor porque lo olvide.
Haz lo que haces.