Cien amigos son pocos; un enemigo es mucho.
El peor enemigo es una felicidad demasiado prolongada
Tres personas con las que nunca deberías hacer negocios: La demasiado impaciente, la demasiado ambiciosa y la demasiado desesperada.
Mejor pocos truenos en la boca y más rayos en la mano.
El aburrimiento lo padecen aquellos que no han vivido nada o han vivido demasiado
No incluyas en la lista de tus amigos al hombre que aplasta sin necesidad un gusano
Conquista el amor solo aquel que huye
Solo en la actividad desearás vivir cien años.
El dinero es igual al estiércol, solo sirve para estar esparcido.
Amigos y libros: pocos y buenos.
Considera enemigo a aquel que al agraviarte lo hace solo con intención
Mil amigos son demasiadamente poco; un enemigo es demasiadamente mucho.