A los diez años es una maravilla, a los veinte es un genio, y a los treinta una persona común.
Iglesia de moda en otros días, cátala ahora vacía.
Más vale prevenir que tener que lamentar.
Los nietos son hijos dos veces paridos.
Si la mujer supiera lo buena queye la nielda, la paceria como las vacas la hierba.
Vos contento y yo pagada, venid a menudo a casa.
La blanda respuesta la ira quiebra, la dura la despierta.
Tres trasteos equivalen a un incendio.
Más vale cargar la carga que arrear la mula.
Los pajaritos de arriba, siempre se cagan en los de abajo.
Más vale cien leguas de mal caminar que otras cien sin andar.
Flor de Marzo, no quiebra el carro.
El sueño quita el hambre.
El trabajo no deshonra, dignifica.
Tripa llena, ni bien huye ni bien pelea.
El tiempo todo lo pone a prueba.
Del cuerdo espero poco, y mucho del loco.
A cada parte hay tres leguas de mal camino.
A río crecido, sentarse en la orilla.
Con esfuerzo y esperanza todo se alcanza.
En casa de Gonzalo, manda más la gallina que el gallo.
Dar la soguilla para sacar la vaquilla.
Variante: A buen hambre, no hay mal pan.
Frutos y amores, los primeros son los mejores.
Preguntando se llega a Roma.
Un real de deuda, otro acarrea.
El que a pueblo ajeno va a pretender, o va a dar perro, o a que se lo den.
Cuando árbol cae, los monos se dispersan.
El agua cuesta arriba dura poco, y menos el amor de niño y loco.
Si se muere el que me debe, todo se pierde.
No te digo que te vayas, pero ahí tienes la puerta.
El relajo es dulce después del trabajo.
El mandar no tiene par.
Por la muerte del asno nada pierde el lobo.
Sin vino, no tendría el concejo tino.
Más vale burro vivo que sabio muerto.
A camino largo, paso corto. Para cansarse menos.
Aprovéchate Matías, que no es de todos los días.
Lo que no puede ser no puede ser y además es imposible.
Si se quiere coger una rosa con el tallo largo, no hay que temer a las espinas
A la fuerza, no hay razón que la venza.
La cortesía es de quien la da y no de quien la recibe.
El peje que olió el señuelo, ya no se traga el anzuelo.
A la sombra del nogal no te pongas a recostar.
Repara en la casa ajena, y hallarás chica tu pena.
Los casados, casa quieren.
Rebuznaron en balde, el uno y el otro alcalde.
Madre que no cría, no es madre, sino tía.
Muerto que no hace ruido, mayores son las súas penas.
Cuando la fiebre declina, tiempo propicio de dar quina.