Bebe tras el caldo y vaya el médico al diablo.
Al cuervo no agrada el asno vivo, sino muerto.
Poco se aprende con la victoria y mucho con la derrota.
Saber cuántas son cinco.
Año bisiesto, echan en ganados el resto.
No te fíes de quien de ti desconfíe.
Aprovecha el tiempo bueno, ya que el malo se mete solo.
Pan y vino andan camino, que no mozo garrido.
Es el tercero en discordia.
La verdad siempre sale a flote.
Lo que no se conoce no se apetece.
Dinero, ¿a dónde vas?, a donde hay más.
Deprisa viene el mal, pero cojeando se va.
Tienes en casa al muerto y vas a llorar el ajeno.
El diez de Abril, al cuco verás venir.
No hay plazo tan lueñe que no lo tema el que debe.
No rías tanto; que la mucha risa acaba en llanto.
Hazte cordero y te comerán los lobos.
Al tahúr nunca le falta qué jugar ni al putañero qué gastar.
Nadie entre en el bien sino mirando cómo ha de salir de él.
Quién encuentra a un amigo, encuentra a un tesoro.
El que no es amado, es un desgraciado, pero el que no ama es un infeliz.
Con amigos de esa clase, ¿para qué quiero enemigos?.
El que sabe obedecer, no tiene derecho a mandar.
El que tenga un hijo majadero, que lo ponga campanero.
Variante: Sol madrugador y cura callejero, ni puede ser buen cura ni el sol duradero.
Buenas costumbres y dineros, hacen de los hijos caballeros.
Zorra que duerme, en lo flaca se le parece.
Ni puta sin amigo, ni huerta sin cabrahigo.
Cuando el pobre se arremanga, hasta el culo se le ve.
Quien se casa viejo, o pierde la honra o pierde el pellejo.
Quien a buen árbol se arrima, va un perro y se le mea encima.
De aceituna, una; de vino una laguna; y de asado, hasta quedar botado.
Darle castañas al castañero, tiene salero.
Ir a amarrar el zorro.
Obra común obra de ningún.
Ni el más rico ni el más fuerte, se han librado de la muerte.
El muerto y el ausente, no son gente.
Para roer, la cabra, y para el colchón, la lana.
Bebe el vino en vidrio; y si el vino es generoso, en cristal precioso.
Guardas bien y no sabes para quien.
Tienen el mismo principio, pero no igual, el sueño y la muerte.
La fortuna menos la encuentra quien más la busca.
Ni estopa con tizones ni mujer con varones.
El que en Abril riega, en Mayo siega.
La alegría en el alma sana se cría.
Quien se va, como muerto está, y pronto se le olvidará.
Antes mujer de un pobre que manceba de un conde.
No es pobre el que tiene poco, sino el que codicia mucho.
Por tu corazón juzgarás al ajeno, en malo y en bueno.