Año bisiesto, echan en ganados el resto.
Fuente de pastores, en invierno tiene agua, y en verano, cagajones.
Poco se aprende con la victoria y mucho con la derrota.
Bebe tras el caldo y vaya el médico al diablo.
Lo que te han dado, recíbelo con agrado.
Aprovecha el tiempo bueno, ya que el malo se mete solo.
Deprisa viene el mal, pero cojeando se va.
Pan y vino andan camino, que no mozo garrido.
No te fíes de quien de ti desconfíe.
Dinero, ¿a dónde vas?, a donde hay más.
No rías tanto; que la mucha risa acaba en llanto.
Es el tercero en discordia.
Hazte cordero y te comerán los lobos.
Tienes en casa al muerto y vas a llorar el ajeno.
El que tenga un hijo majadero, que lo ponga campanero.
Quién encuentra a un amigo, encuentra a un tesoro.
La verdad siempre sale a flote.
El diez de Abril, al cuco verás venir.
No hay plazo tan lueñe que no lo tema el que debe.
Lo que no se conoce no se apetece.
Zorra que duerme, en lo flaca se le parece.
Nadie entre en el bien sino mirando cómo ha de salir de él.
Quien a buen árbol se arrima, va un perro y se le mea encima.
El que sabe obedecer, no tiene derecho a mandar.
El que no es amado, es un desgraciado, pero el que no ama es un infeliz.
Al tahúr nunca le falta qué jugar ni al putañero qué gastar.
Quien se casa viejo, o pierde la honra o pierde el pellejo.
Ir a amarrar el zorro.
Con amigos de esa clase, ¿para qué quiero enemigos?.
Variante: Sol madrugador y cura callejero, ni puede ser buen cura ni el sol duradero.
Buenas costumbres y dineros, hacen de los hijos caballeros.
Para roer, la cabra, y para el colchón, la lana.
Darle castañas al castañero, tiene salero.
Cuando el pobre se arremanga, hasta el culo se le ve.
Ni puta sin amigo, ni huerta sin cabrahigo.
De aceituna, una; de vino una laguna; y de asado, hasta quedar botado.
La fortuna menos la encuentra quien más la busca.
Guardas bien y no sabes para quien.
Ni el más rico ni el más fuerte, se han librado de la muerte.
Obra común obra de ningún.
Tienen el mismo principio, pero no igual, el sueño y la muerte.
La alegría en el alma sana se cría.
El que en Abril riega, en Mayo siega.
El muerto y el ausente, no son gente.
Bebe el vino en vidrio; y si el vino es generoso, en cristal precioso.
Cada cosa pía por su compañía.
No es pobre el que tiene poco, sino el que codicia mucho.
Ni estopa con tizones ni mujer con varones.
Hierba mala nunca muere y si muere no hace falta.
Quien se va, como muerto está, y pronto se le olvidará.