La mujer y la gallina, por la pluma se adivina.
El cazador que persigue a un elefante no se detiene para tirar piedras a los pájaros.
Siembra quien habla y recoge quien calla.
El agua corriente no se corrompe y a los goznes de la puerta no los carcomen los gusanos.
El hombre que te parece feliz a menudo es más infeliz que tú
Ara hondo, siembra pronto, tira basura y ríete de los libros de agricultura.
Si la serpiente oyera y el escorpión viera, no habría hombre que al campo saliera.
Hermosura y castidad, pocas veces juntas van.
A cada día su pesar y su esperanza.
Una golondrina no hace verano, ni una sola virtud bienaventurado.
A un burro le hacían obispo y lloraba.
Con el viento fuerte se conoce la resistencia de la hierba.
Refregadas, duelen más las llagas.
Buen ejemplo y buenas razones avasallan los corazones.
Los necios y los salmones siempre nadan contra la corriente.
El fuego de la leña verde proporciona más humo que calor.
Al mal tiempo, buen paraguas.
Para que no pierda el paso la burra, de cuando en cuando una zurra.
Una flor no hace primavera.
La alegría alarga la vida; las penas la menguan.
¡Qué te fagorizen! (publicidad española de finales de los 60. FAGOR).
Arca abierta al ladrón espera.
Las palabras amables no rompen huesos, pero las palabras perversas rompen muchos.
Si quieres llegar rápido, camina solo; si quieres llegar lejos, camina acompañado.
El pobre, por pobre, va dos veces a la tienda.
Los libros, ¡cuánto enseñan!, pero el oro ¡cuánto alegra!.
Por miedo de pajarillos, no dejes de sembrar mijo.
El viejo el hipo para morir, el niño el hipo para vivir.
El cordero manso mama a su madre y a cualquiera; el bravo ni a la suya ni a la ajena.
Entre hermanos, si la prueba se gana o se pierde, da lo mismo.
Más vale un "por si acaso", que un "que pensaran".
El que da pan a perro ajeno, pierde el pan, pierde el perro.
Si iniciaste el camino por voluntad propia mil ri parecen uno solo. (El ri es una unidad de medida de longitud japonesa)
A quien lucha y suda la suerte le ayuda.
Palabra de boca, piedra de honda.
Ya que uno dé campanada, que suene y que sea sonada.
Repicar y andar en la procesión, no puede ser.
Quien a heredar aspira, larga soga estira.
Saco de yerno, nunca es lleno.
Estoy hasta las manos.
El que da primero da dos veces.
Dame dineros y no consejos.
Cuando fueres por el camino no digas mal de tu enemigo.
Los buenos vuelan, los malos quedan.
¿Cómo se puede escupir en una cara sonriente?
De dos que pleitan, otros se aprovechan.
Bien urde quien bien trama.
Reina es la gallina que pone huevo en la vendimia.
Montado sobre un tigre, difícilmente se puede bajar.
Al potro que le alabe otro.