Buen hondero el que mete dos piedras por un mismo agujero.
Los buenos vuelan, los malos quedan.
El muerto y el arrimado, a los tres días apestan.
Agua, en jarro; y vino, en cántaro.
Ni de las flores de Marzo, ni de la mujer sin empacho.
De lo que por sutil se quiebra, no hagas hebra.
Montado sobre un tigre, difícilmente se puede bajar.
El caballo del judío, harto de agua y bien corrido.
Si no plantas en primavera, no recogerás en otoño.
Hierba segada, buen sol espera.
Casamiento sin engaños uno cada diez años.
Si sale con barbas, San Antón y si no, la Purísima Concepción.
Los hijos de Mari-Rabadilla, Cada cual con su escudilla.
El juez perverso, condena a la paloma y libra al cuervo.
Hazte la fama y échate a la cama.
Hacienda en dos aldeas, pan en dos talegas.
Nunca digas nunca: de este agua no beberé.
Aunque el asno vaya a la Meca no por eso es peregrino.
A la de tres va la vencida.
Hay que arar con los bueyes que se tenga.
El ave de rama en rama, y el numérito a la cama.
Lo que no fue tua año no fue tu daño.
La suerte es de quien la tiene.
Nadie apalea a un perro muerto.
Lengua del mal amigo más corta que cuchillo.
Donde muera una ilusión, siempre nace una esperanza.
No desees a la mujer del prójimo...date el gusto.
Ara bien y cogerás trigo.
El ser humano es bueno cuando hace mejores a los otros.
Hay tres cosas que no se pueden ocultar: el humo, el amor y un camellero con su camello por el desierto.
El que mucho abarca, poco acaba.
En la casa del buen amo vive y muere el buen criado.
Todos: mozos, viejos, reyes y pastores estamos sujetos a sentir amores.
Juegan los burros y pagan los arrieros.
Cuando pobre, franco; cuando rico, avaro.
Aunque la traición place, el traidor se aborrece.
No hagas bien a villanos, si no eres loco ni santo.
Lluvia y sol, casamiento de vieja.
De lo bonito a lo bueno, hay trecho.
El agradecido no olvida el bien recibido.
Valiente es el que se bate contra dos enemigos pero lo es más quien hace el amor con los bolsillos vacíos
Ganar un proceso es adquirir una gallina y perder una vaca.
Ir romera y volver ramera le sucede a cualquiera.
Mal viene el Don con la carga de paja.
Quien hijo cría, oro cría.
Al alcalde y a la doncella, no les diga nadie: "Si yo quisiera.".
Comamos y amemos, y no nos engañemos.
Alegría que es fuerza que se pierda, ¿qué importa que no venga?.
Usted no puede enseñar el camino al gorila viejo.
Nunca olvides tu casa.