Ni camino sin atajo ni campana sin badajo.
A grandes penas, pañuelos gigantes.
Anhela algo por suficiente tiempo,y ya no lo querrás.
El hombre que no sabe sonreír no debe abrir la tienda.
Ni cabalgues en potro, ni alabes tu mujer a otro.
Ira, miedo y celos fieros, son muy malos consejeros.
No te fíes de la fortuna, mira que es como la luna.
Viajar con un amigo hace amar la vida
Más peligroso que chocolate crudo.
Quien sabe adular sabe calumniar.
No es lo mismo predicar que dar cargas de trigo.
Amor no es quien enciende la flama en el corazón, sino la pareja que mutuamente la mantiene viva.
El que habla es el que peca.
No hay mejor palabra que la que está por decir.
Comadre andariega, donde voy allá os fallo.
¿Qué sabe el chancho de estrellas si nunca mira p'al cielo?.
De sabios es el poco afirmar y el mucho dudar.
Procure ser en todo lo posible el que ha de reprender irreprensible.
Nunca digas a tu enemigo que tus pies han resbalado.
Muerte deseada, vida prolongada.
A "idos de mi casa" y "qué queréis con mi mujer" no hay que responder.
No hay doctrina como la de la hormiga.
Gato, rey y mujer, no saben agradecer.
Las mujeres quieren ser rogadas.
La más larga caminata comienza con un paso.
Cuando nos aman, señoras nos llaman; cuando nos tienen, ya no nos quieren.
Una vez engañan al prudente y al necio veinte.
Lo que a la sombra se urdiese, a la luz del día aparece.
Una hierba es una planta cuyas virtudes esperan para ser descubiertas.
Otro tiempo vendrá, y el que hoy no puede, podrá.
Trabaja, Perico, que quien nació pa ser pobre, ni el rey le hace rico.
El que no cae no se levanta.
El aprendizaje es un tesoro que seguirá a su dueño a todas partes.
Guárdate de la furia de una mujer despechada.
La muerte, al pobre no se atreve.
¿Cómo amaneciste ? Pues bien, ahí acostado.
Cumple con tu deber, aunque tengas que perder, si dichoso quieres ser.
Ayer entró rogando y hoy entra mandando.
Que a la corta, que a la larga, todo se paga.
Hacer mal está mal, hacer bien no conviene
Por San Urbano, el trigo ha hecho grano.
Con regla y compás, en tu casa vivirás; sin compás y sin regla, ni en tu casa ni fuera de ella.
El amor es como los pasteles, que recalentados no sirven.
El año bueno, el grano es hecho; el año malo, la paja es grano.
Es siempre provechoso abrir cualquier libro.
Una alcachofa se pela hoja por hoja.
Pegue una aguja y se perfore (para ver cómo lastima) antes que usted perfore en otros.
La lengua del justo está detrás del corazón, más la del necio va siempre delante, suelta y dicharachera.
De hombres es errar y de bestias porfiar.
Quien administra tus bienes, por suyos los tiene.