Las tres ges de quien sabe ser amo de su casa: ganar, gastar y guardar.
Moza franca, bien juega el anca.
Luna con cerco, lluvia y viento.
Bendito sea el mal que a los nueve meses se ha de quitar.
Hechos son amores y no buenas razones.
Colgar una cabeza de cordero y vender carne de perro.
Al que fortuna lo viste, fortuna le desnuda.
La felicidad no reside en las cosas sino en el hombre
Al buen amigo, con tu pan y con tu vino; y al malo, con tu can y tu palo.
Indio que mucho te ofrece, indio que nada merece.
Camina como viejo y llegarás como joven.
Casa donde hay ruda, el ángel la saluda.
El tono afectuoso cautiva el oido.
Hermosura en puta y fuerza en el badajo.
El amor deja ver las rosas y no las espinas
Callar y callemos que todos de barro semos.
Quien se conduce con integridad, anda seguro; quien anda en malos pasos será descubierto.
Fuiste doncella y viniste parida; ¡cuántas te tendrán envidia!.
Los que beben mucho no le encuentran el gusto
El huésped dos alegrías da, cuando viene y cuando se va.
¿Por qué usar veneno si puedes matar con miel?
Yo dueña y vos doncella, ¿quién barrerá la casa?.
Hacer un viaje y dos mandados.
Hombre sabio, de sayas no hace caso.
No e posible vivir con las mujeres. Ni sin las mujeres.
No puedes tapar el cielo con la mano.
La fortuna enloquece a lo mismos que favorece.
Trabaja como si tuvieras que vivir siempre, y come como si tuvieras que morirte mañana.
Tu deseo bueno sea, para quien bien te desea.
Quien dio lo suyo y en morir tarda, merece morir con albarda.
Siempre queda algo de fragancia en la mano que da rosas.
Bendita sea la herramienta; que pesa, pero alimenta.
Los azotes duelen según el tamaño del culo.
Existen 40 tipos de locura, y uno de sentido común.
Enviar desde la lejanía a mil li plumas de ganso, por liviano que sea el regalo, encierra afecto profundo.
No hables si lo que vas a decir no es más hermoso que el silencio.
Los hombre dispuestos a prometer, están dispuestos a olvidar.
Sin pan y vino, Venus tiene frío.
Ingratos hacen recatados.
Si un hombre te dice que pareces un camello, no le hagas caso; si te lo dicen dos, mírate un espejo.
Cuando a Roma fueres, haz como vieres.
Miércoles de ceniza, que triste vienes, con 46 días que traes de viernes.
Dinero de canto, se va rodando.
La sátira Solo ofende, a la gente que la entiende.
Bien te quiero y mal te hiero.
El que cree en espantos, hasta de la camisa se asusta.
Para una mujer enamorada amar demasiado es no amar suficiente
Hacia ti acusas cuando murmuras.
La libertad abstracta, como las demás abstracciones, no se puede encontrar
Una palabra deja caer una casa.