Joya en una fea, la adorna pero no la hermosea.
No hay donde ocultarse en la superficie de agua.
Nadie tropieza mientras está acostado en la cama.
Agua de por mayo, pan para todo el año.
La lengua es el castigo del cuerpo.
Más aburrido que un mico en un bonsái.
En lugar ventoso, tiempo sin reposo.
En boca cerrada no entran moscas.
No coloques el puchero en el fuego si el ciervo aún corre en el bosque
El hombre al mendrugo, y el buey al yugo.
La hija de la cabra que ha de ser sino cabrita.
Entre hermano y hermano, dos testigos y un escribano.
El que de rosas de comer al burro, cobrara con un rebuzno.
Dijo la sartén al cazo: ¡apártate gorrinazo que me tiznas!.
Al mal tiempo buena cara, y al hambre guitarrazos.
Si hay miseria, que no se note
Los que abren la boca son los que menos abren el corazón.
Para poca ventura, remedio es la sepultura.
Más vale ser ciego de los ojos, que del corazón.
Los defectos son muchos cuando el amor es poco.
Antes de acabar, nadie se debe alabar.
Una persona de gran sabiduría suele parecer torpe.
Donde mores no enamores.
El paso de la vida, no es atravesar una llanura.
Algunos períodos de separación conservan una buena amistad
Ni bebas sin ver, ni firmes sin leer.
Dar consejo y el vencejo, ese sí que es buen consejo.
Llevad vos, marido, la artesa, que yo llevaré el cedazo que pesa como el diablo.
Los mejores consejos, en los más viejos.
El amor corrompe los corazones puros y purifica los impuros
Mi mujer y yo éramos felices... hasta que nos conocimos.
Entrañas y arquetas, a los amigos abiertas.
A Seguro se lo llevaron preso
Vivimos entre dos nadas: nada al nacer y nada al morir.
Copas son triunfos.
Con caracoles, higos y brevas, agua no bebas.
Mano cuerda no hace todo lo que dice la lengua.
San Xoán trae o inferno, e San Andrés o inverno.
De lejanas regiones, mentiras a montones.
El que solo se ríe, de sus maldades se acuerda.
Durar menos que el cantar de un vizcaíno
Perro que ladra no muerde. (Mientras ladra)
El salario del justo es la vida; la ganancia del malvado es el pecado.
El corazón jamás habla, pero hay que escucharlo para entender.
Que el agua es mejor que el vino, lo dice solo el pollino.
Quien desprecia, comprar quiere.
Es peor la envidia del amigo que el odio del enemigo.
Niño que no ríe a las siete semanas, o es ruin o tiene ruines amas.
Madre, ¿para quién son esas sopirritillas?. "Para tu padre". ¿Para mi padre son esos sopirritones?.
Hay más sabiduría escuchando que hablando.