El rayo y la maldición dejan sana la ropa y queman el corazón.
El amor es una hierba espontánea
El que va a hacer mal, ya va herido, dice el refrán.
Arcaduz de noria, el que lleno viene, vacio torna.
Donde va el mar, que vayan las arenas.
En casa de tu enemigo, la mujer ten por amigo.
De las uvas sale el vino, y del vino el desatino.
Entre padres e hijos no metas los hocicos.
Lleno de pasión, vacío de razón.
En julio, ¿dónde anda el mozo? Pues va de la acequia al pozo.
Esas perlas, perdónalas, por tener que engarzarlas.
Quizás nunca escucharas las cosas que quieres oir de la persona que quisieras que las dijera, pero no seas tan sordo para no oirlas de la persona que te las dice desde su corazon.
Más vale amante bandido que novio jodido.
El pasaro que canta en el tiempo incorrecto es muerto.
El amor y la nariz enrojecida no pueden ocultarse.
A los ojos que aman no les avergüenza mirar
Las palabras se las lleva el viento, lo escrito permanece.
El tiempo pasa en un abrir y cerrar de ojos.
A donde va encuentra un problema
No creas nunca en cielo serrano, lagrimas de mujer o cojera de perro.
Cambios de tiempo, conversación de estúpidos
Cuando todo está perdido, aún queda la esperanza.
Recordar es desandar, y lo que antes se vivió, volverlo a contemplar.
Te va a atropellar un carrito de helados.
La ausencia y la muerte mucho se parecen.
Buen corazón quebranta mala ventura.
Los suspiros llegan mas lejos que los gritos.
A quien cuece o amasa, de todo le pasa.
Amor fino y buena mesa no quieren prisa.
El que se queja, sus males aleja.
Tres cosas echan de su casa al hombre: el humo, la gotera y la mujer vocinglera.
El ceremonial es el humo de la amistad
Cuatro ojos ven más que dos.
Lo que más se quiere, presto se pierde.
Quien se casa viejo, o pierde la honra o pierde el pellejo.
Agua y sol, tiempo de requesón.
El amor más grande es el de una madre, a continuación el de un perro y por último el de un amante
Ruin consuelo el aplauso de los muchos.
Alegría, albarderos que bálago se arde.
La mucha alegría y la mucha tristeza, muerte acarrean.
El que se va sin que le echen, vuelve sin que le llamen.
El que todo lo quiere, todo lo pierde.
Más vale a quien Dios ayuda, que quien mucho madruga.
El niño regalado, siempre esta enojado.
A hija casada, los yernos a la puerta.
El día que te cases salen tus faltas y el día que te mueras, tus alabanzas.
Harto fue de desgraciada la que nunca la dijeron nada.
Si vives en mi corazón, viviras gratis.
El dolor es antiguo
Cuando Dios quiere, a todos los aires llueve.