Aquí hay mucho cacique y poco indio.
Entre mozas y mozos, pocos retozos.
Las acciones revelan las pasiones
Ni reprender ausentes, ni adular presentes.
El orgullo y la pobreza están hechos de una pieza.
Hay quien no ve su camino.
Cualquier ciudad es mi pueblo.
Nunca se pierden los años que se quita una mujer; van a parar siempre a cualquiera de sus amigas.
Cuando se cierra una puerta, otra se abre.
El peor enemigo es una felicidad demasiado prolongada
Al mal caballo, espuela; a la mala mujer, palo que le duela.
Al César lo que es del Cesar y a Dios lo que es de Dios.
No hay que buscar al ahogado rió arriba.
Amor hace la llaga, y él, la sana.
Lo que es ajeno, siempre clama por su dueño.
Acabándose el dinero, se termina la amistad.
Quien tiene noches alegres, ha de soportar mañanas tristes.
La envidia y la ira solo consiguen acortar la vida.
El matrimonio está como un cacahuete, hay que romper la cáscara para ver lo que hay dentro.
Las sueños, sueños son.
La zamarra y la vileza, al que se la aveza.
Perro ladrador, poco mordedor.
La amiga y la espada antes dada que prestada.
Una palabra deja caer una casa.
Después de la risa viene el llanto.
Mejore morir de estómago lleno que vivir con el vacío.
Solo como Adán en el día de la madre
No solo de pan vive el hombre.
Quien fía su mujer a un amigo, en la frente le saldrá el castigo.
Dos capitanes hunden el barco.
Matar dos pájaros con una piedra.
Ni moza sin espejo, ni viejo sin consejo.
Más bien libre en el extranjero que ser un esclavo de regreso en casa.
Olvidar una deuda no la paga.
La suerte y la muerte están siempre a la puerta
Golpear la cabeza contra un muro de ladrillos
Ruin amigo no vale un higo.
El amor es para los hombres el estado natural del alma
Uno madrugó y veinte duros encontró, pero más madrugó el que los perdió.
El que la sigue la consigue.
¿De Aranda, hijo un demonio, y lloras?.
Casamiento y mortaja del cielo bajan.
Hay señor mándame todo percance, mándame males añejos; pero lidiar con pendejos, no me lo mandes señor.
Pedro se casó en mi pueblo, cojo, manco y jorobado; cómo seria la novia si fue engañado.
¿Quién con una luz se pierde?
Si vas para volver, no vayas.
El amigo ausente, como si fuese presente. Has de estimarlo y tenerlo en memoria.
Una alegría compartida se dobla, mientras que una aflicción compartida se reduce a la mitad.
Llena o vacía, menos la quiero tuya que mía.