La amante ama un día, la madre toda la vida.
Demasiado hacer el amor acaba en nada
El día que hayais envenenado el último río, abatido el último árbol, y asesinado el último animal, os dareis cuenta que el dinero no se puede comer.
No tiene el corazón amor postrero, siempre el último amor es el primero.
Al último siempre le muerde el perro.
La ausencia es al amor lo que al fuego el aire: que apaga al pequeño y aviva al grande.
¡Qué grande será la madre, que hasta Dios quiso tener una!.
Amor de madre, ni la nieve lo hace enfriar.
Ni tengo padre, ni madre, ni perro que me ladre.
El amor materno es el bien más grande de la vida, de esta forma cada uno, por muy pronto que muera, participa del bien mayor
Muerto el último árbol, muerto el último hombre.
Amor grande vence mil dificultades.