Casado que vuelve a casa manivacío, ese es baldío; casado que vuelve a casa manilleno es bueno.
Al mal tiempo buena cara, y al hambre guitarrazos.
No dejes que tus recuerdos pesen más que tus esperanzas.
El buen hijo vuelve a casa y cuenta lo que le pasa.
Derramar vino, buen desatino; derramar sal, mala señal.
Idas sin vuelta, el hombre a la horca, el pan de pastores y los potros a la feria.
Para el pobre, hasta su noche de bodas es corta.
Grabemos los agravios en la arena y las gentilezas en el mármol.
Quien se siente mocoso, se suena los mocos.
Viejo con moza, mal retoza.
el fracaso es la madre del éxito.
La buena lectura, alivia la tristura.
Uno nunca sabe lo que tiene hasta que lo pierde.
Se conoce la cara de una persona, pero no su corazón.
Cuando el corsario promete misas y cera, con mal anda la galera.
Se quedó sin el pan y sin la torta.
De las carreras nada queda, solo el cansancio.
Por Santa Catalina mata la cochina, por San Andrés, mata tu res; y si no tienes qué matar, mata a tu mujer.
A donde no está el dueño, no está su duelo.
Tienes en casa al muerto y vas a llorar el ajeno.
El dinero procura amigos, pero no aquellos que desearías.
Lo que no va en lágrimas va en suspiros.
Las felicidades que gustan no duran demasiado
Un padre sin hijos es como un arco sin las flechas.
La mentira busca el rincón.
Lo que deprisa se hace, despacio se llora.
Buena es la nieve, sí en enero viene.
Amo recorrer las praderas. Entonces me siento libre y soy feliz. Si tuviéramos que vivir en casas, palideceríamos y moriríamos.
Cada puta hile y devane y el rufián que aspe.
Lo que te dice el espejo no te lo dice tu hermana carnal.
La fantasía es el reposo del alma
El amor y el vino sacan al hombre de tino.
Zangamanga mal fraguada, solo a los bobos engaña.
Una lechuza, bienestar donde se posa y malestar donde canta.
Palabras vacías no llenan un estómago vacío.
Encontrar demasiados defectos significa diluir una amistad
Cuanto más quiere una mujer a su marido, más corrije sus defectos.
Mejor perdiz en la mano, que dos en el campo.
Quien corteja a una casada, la vida lleva prestada.
Pelearte, mejor con los parientes que con los vecinos.
Lo que se otorga a la amistad vuelve multiplicado
Más perdido que Adán el día de la madre.
Por el alabado dejé el conocido y vime arrepentido.
Aunque no nos hablemos, bien nos queremos.
En todas partes se cuecen habas.
Amor y aborrecimiento no quitan conocimiento.
El enemigo del padre no es amigo del hijo
Parientes pobres y trastos viejos, pocos y lejos.
La necesidad no dice adiós, sino hasta luego.
El gato y el ratón nunca son de la misma opinión.