De la vista nace el amor.
Hay tres cosas que no se olvidan: el primer amor, el primer dinero ganadado y el pueblo dondo uno nació.
Con rastra y soltera, tenla por ramera.
Botellita de Jerez, todo lo que me digas será al revés.
No quieras nunca buenos comienzos.
Quien escucha lo que no debe oye lo que no quiere.
Quien no tiene quiere más.
En carrera larga hay desquite.
Ni por casa ni por viña, cases con mujer mezquina.
Buenas palabras me dice, y a la espalda me maldice.
El que canta por la mañana, llora por la tarde.
Daño es ser engañado una vez, dos, necedad es.
Tanto nadar para morir en la orilla.
La pasión y el odio son hijos de bebidas que embiagan.
Quien no buscó amigos en la alegría, en la desgracia no los pida.
Al hablar como al guisar, su granito de sal.
Cada uno trate de su oficio y deje el del vecino.
Por falta de un amén, que no se pierda un alma.
Si tu mujer es bonita, recibe pocas visitas.
El pez que busca el anzuelo busca su duelo.
La moda no incomoda.
Madeja enredada: quien te madejó, ¿por qué no te devanó?.
Juegos, pendencias y amores, igualan a los hombres.
Abadejo y amor de viejo, todo es abadejo.
Para disfrutar hay que empezar por olvidar
Ciertos maridos existen porque ciertas mujeres no han querido quedarse solteras
Mientras el tímido reflexiona, el valiente va, triunfa y vuelve.
Buena vida me paso, buena hambre me rasco.
Los amigos de los buenos tiempos son como los gatos callejeros
El frío puede entrar de repente, entre Navidad y los Inocentes.
Quien en presencia te teme, en ausencia te perjudica
El amor es una ratonera; entra el ratón, cuando quiere, pero no saldrá cuando quiera.
Cuando se enojan las comadres, se dicen las verdades.
A los cuarenta de edad, fácil viene la enfermedad.
La mentira puede correr un año, la verdad la alcanza en un día.
De Dios a abajo, cada cual vive de su trabajo.
La casa esta donde el corazón.
No hay alegría sin aflicción.
Más quiero amiga llana que parienta falsa.
Ante la desgracia y el dolor, ten un poco de gracia y humor.
Madre no viste, padre no tuviste: diablo te hiciste.
Dádiva de ruin, a su dueño parece.
Corazón cobarde no conquista damas ni ciudades.
Al galán y la dama, el diablo los inflama, y la ocasión le hace la cama.
El padre desvergonzado, hace al hijo mal hablado.
Nada más que me enderece dijo el jorobado.
Días se fueron y días vendrán; lo que unos trajeron, los otros se llevarán.
El buen hijo vuelve a casa y cuenta lo que le pasa.
Casado que vuelve a casa manivacío, ese es baldío; casado que vuelve a casa manilleno es bueno.
No dejes que tus recuerdos pesen más que tus esperanzas.