Caras vemos, corazones no sabemos.
No le mires la espiga en el ojo ajeno, sin ver la que hay en el tuyo.
Durar menos que el cantar de un vizcaíno
Mujer casada, casa quiere.
La fantasía es la loca de la casa
Adonde no te llaman, no vayas.
Decir pares, y salir nones, les ocurre a los mamones.
No vive más el querido ni menos el aborrecido.
El amor presencia quiere, y sin ella, pronto muere.
Más le quiero mozo y pobre que no viejo que se doble.
Bicho malo nunca muere.
Calienta más el amor que mil fuegos
Por Abril duérmese el mozo ruin, y por Mayo el mozo y el amo.
Los casados, casa quieren.
Por amor a la rosa se soportan las espinas
Amor antiguo no se oxida
Nunca lamentes que te estas haciendo viejo, porque a muchos les ha sido negado ese privilegio.
De desgraciados está el mundo lleno.
Emplea palabras suaves y argumentos fuertes.
Quien de lejanas tierras vuelve, mucho cuenta y mucho miente.
Si quieras que la gente se ría, cuenta tus penas María.
Las desgracias no vienen solas.
Repara en la casa ajena, y hallarás chica tu pena.
Oye los consejos la vieja como el gotear de las tejas.
Vergüenza y virginidad, cuando se pierden, para la eternidad.
Me cayó como patada en la guata.
El enamorado que no es pulido, luego es aborrecido.
Gota a gota, la mar se agota.
Con un refrán puede gobernarse una ciudad.
Amar sin ser amado es como limpiarse el culo sin haber cagado.
No conviertas en amigo al que has vencido
Ausentes y fallecidos, ni éstos bien amados, ni aquellos bien venidos.
Con ayuda del vecino, mató mi padre un cochino.
No valer ya, es más doloroso que no haber valido nunca.
Al marido, amarle como amigo, y temerle como enemigo.
Los hombre dispuestos a prometer, están dispuestos a olvidar.
A la corta o a la larga no hay matrero que no caiga.
Si miras mucho atrás, a ninguna parte llegarás.
Cuando las barbas del vecino veas pelar, pon las tuyas a remojar.
Ausencia al más amigo, pronto lo pone en olvido.
En Marzo los almendros en flor y los mozos en amor.
Nunca se olvidan las lecciones aprendidas en el dolor.
Fue por lana y salió trasquilado.
Corazón apasionado no sufre ser aconsejado.
De tal palo tal astilla.
Campo florido, campo perdido.
La suerte es loca y a cualquiera le toca.
El que de joven corre, de viejo trota.
Al cabo de un año, las mañas de su amo.
Consejos a viejas y pláticas a gitanos, trabajos vanos.