Cuando menos te lo esperas salta la liebre.
El cielo castiga, el cielo reprende, pero el cielo no hace nada de esto cuando la gente está comiendo.
La mujer mezquina, debajo de la escama, haya la espina.
Quien no oye consejo no llega a viejo.
Se sincero y honesto siempre.
No confíes del peón que tiene las manos finas.
El gallo donde canta come.
Que el agua es mejor que el vino, lo dice solo el pollino.
Puta me veas y tú que lo seas.
Apenas si ha nacido, y ya quiero marido.
Cara sin dientes, hace a los muertos vivientes.
De la panza sale la danza.
El Dios desea el respeto del pobre más que la honra del encumbrado.
En el libro de la vida, lo aprendido no se olvida.
Donde hay carne, hay hermosura.
Sementera temprana, de cien una vana.
Para el que quiere, siempre hay trabajo.
El que no cae, resbala.
Almendro de enero, no llega al cesto.
Haz lo que diga el fraile y no lo que hace.
El día que arda la enramada, se verá la llamarada.
Trece morcillas tiene un cerdo, ni te las doy ni te las cuento.
Gratis, hasta las puñaladas.
De cabo a sargento, y no está contento.
En tal mundo vivimos, que para lo que queda por ver, no es nada lo que vimos.
La suerte la pintan calva.
Vosotros, los europeos, tenéis los relojes, pero nosotros tenemos el tiempo.
El sol siempre reluce.
El hombre es esclavo de lo que dice y dueño de lo que calla.
La puerta mejor cerrada es aquella que puede dejarse abierta.
En alquimia y en casar gran ventura es acertar.
No son las malas hierbas las que matan el trigo sino la negligencia del agricultor.
Cuando el hambre es de calor, el pan viejo es fresco.
Solo nadando contra corriente es posible alcanzar la fuente.
No cabíamos en casa y parió la abuela.
Es prudente el que cuando está en buena situación puede mantenerse como antes.
El que para pobre está apuntao, igual le da estar de pie que sentao.
Eso es regar fuera del tiesto.
Nadie sabe lo que vale el agua hasta que falta.
Es viejo, pero no pendejo.
Para un hambriento, el pan cuece lentamente.
Llegada la ocasión, el más amigo, el más ladrón.
De esa manera, mi abuela.
O crudo o asado por el fuego ha pasado.
En casa del albañil, goteras mil.
Lleno es de bondad, quien nunca llegó a envidiar.
Nadie se muere en la vispera.
Si culo veo, de culo me da deseo.
Tengo más sueño que una cesta de gaticos al lado de la invernadoiro.
Juez que de la equidad es amigo, ese quiero yo para mi litigio.