Atáscate, que hay lodo.
Padecer cochura por hermosura.
El cebo oculta el anzuelo.
Agosto y Septiembre no duran siempre.
Hablar hasta por los codos.
Si no vas de acuerdo con uno, es su problema;si no vas de acuerdo con nadie, es tu problema.
Peces grandes no viven en charcos pequeños.
A la mujer casada, no le des de la barba.
Al perro que tiene dinero se le llama señor perro.
Escribir despacio y con buena letra.
Quien caza sin perros, se pierde en los cerros.
Buena fama es buena cama.
Cuanto más se camina por el bosque, más leña se encuentra
Una sola palabra puede decidir un negocio. Y un solo hombre, la suerte de un imperio.
De esas pulgas, no brincan en mi petate.
Dijo el asno al mulo: "Arre allá, orejudo".
Ni hombre tiple, ni mujer bajón.
La madurez solo se vive una vez.
Artero, artero, más non buen caballero.
Dios te guarde de hombre que no habla y de can que no calla.
Pena de muerte tiene el que a viejo no llegue.
Prefiero mujer fea para mi sólito y no bonita para todo el mundo.
Al mal panadero hasta la harina le sale negra.
Parecerse como un huevo a una castaña.
No hay peor ladrón que el de tu misma mansión.
La trasquilá, buena o mala, a los cuatro días iguala.
Vence al enemigo sin manchar la espada.
Más vale pocos muchos, que muchos pocos.
No perjudiques los proyectos del Dios ni descubras solo para ti la voluntad del Dios.
Es ley la que quiere el rey.
Tirar la piedra y esconder la mano, es cosa del villano.
Domingo sucio, semana puerca.
Culpa no tiene quien hace lo que debe.
Hombre difamado, peor que ahorcado.
Solo una puerta no abre el martillo de oro: la puerta del cielo.
Buena memoria es la escritura, pues para siempre dura.
Si el/ella puede hacerlo, significa que yo puedo hacerlo mejor!
Al hombre por el verbo y al toro por el cuerno.
Se está ahorcando con su propia soga.
No ha visto muerto cargando basura.
El que mucho ofrece, poco da.
El que te presta oídos es porque también quiere hablar.
A barbas honradas, honras colmadas.
Las ideas están exentas de impuestos.
La pobreza no es vileza, mas es rama de la pereza.
Quien muere, ni cobra, ni paga, ni debe.
Chica centella gran fuego engendra.
Lo robado no luce.
En Abril, dos horas de siesta es dormir.
Donde quiera que pone el hombre la planta, pisa siempre cien senderos.