Mujeres y avellana, muchas salen vanas.
Tanto fue el cántaro a la fuente hasta que por fin se rompió.
Un mendigo se compadece de otro que está parado enfrente de una puerta
Entre dos amigos, un notario y dos testigos.
Los celos son el gusano del amor.
Sentarse en las cenizas entre dos banquillos
En soledad y recuerdo, consuelo es "Manuela Izquierdo".
Las lagrimas de las mujeres valen poco y cuestan mucho.
Madre, casarme quiero, que dormir sola me da miedo.
A donde acaba el novio, empieza el marido.
Casadme, padres, casadme, que el cuerpo me arde.
Para todo lo mal, un refrán, y para todo bien, también.
Si vives alegre, rico eres.
Promesas de enamorados son ligeras de prometer y muy pesadas de cumplir.
Idos y muertos, olvidados presto.
No hagas hoy a nadie lo que no quisieras que te hicieran a ti mañana.
Cuando hay amor nos podemos acostar sobre el filo de una espada, cuando no nos amamos incluso una cama enorme no basta
Tras de maluca tuerta, más le valiera estar muerta.
Dios no se queja, mas lo suyo no lo deja.
Bien te quiero y mal te hiero.
Amistades que son ciertas mantienen las puertas abiertas.
El amor corrompe los corazones puros y purifica los impuros
Aunque suegro sea bueno, no quiero perro con cencerro.
Aire de Levante, agua delante.
Casa sin moradores, nido de ratones.
Dios al humilde levanta y al orgulloso quebranta.
Como chancho en misa.
Sin Ceres y Baco es amor débil y flaco
No es bueno huir en zancos.
Ponga agua en su vino.
Redondear la arepa.
El beso lo inventó Dios y el diablo lo que viene en pos.
Hay tres cosas que nunca vuelven atras: la palabra pronunciada, la flecha lanzada y la oportunidad perdida.
Amistad fundada en el vino dura como el vino; solo una noche
Roer siempre el mismo hueso
Mal vecino es el amor, y do no lo hay es pero.
Vino y amores, de viejo los mejores.
Cantando y cantando, las penas se van aliviando.
Reyes y mujeres no agradecen.
Cuando el dedo señala a la luna el imbécil mira el dedo.Proverbio chinoA palabras necias, oidos sordos.
Con el amor está el temor
Fantasía tras fantasía, y la barriga vacía.
La mano, al pecho; y la pierna, en el lecho.
Septiembre muy mojado, mucho mosto pero aguado.
Aunque la traición place, el traidor se aborrece.
Una manzana no cae lejos de su árbol.
El corazón engaña a los viejos.
Ni en pelea de perros te he visto
Hay quien va a por lana y vuelve trasquilado.
El perfume de los cipreses sigue la respiración del viento. Las palabras de amor de la amada guían el curso de la vida de un hombre