Es más fácil variar el curso de un río que el carácter de un hombre.
Es fácil cambiar el curso de los ríos y las montañas, pero difícil cambiar la naturaleza de un hombre.
Una casa sin amor es como una chimenea sin fuego, una casa sin la voz de un niño es como un jardín sin flores, la boca de la mujer amada sin la sonrisa es como una lámpara sin luz
El hombre sabio instruye sin utilizar las palabras.
Un hombre feliz es como un barco que navega con viento favorable.
El ojo del amante descubre una diosa en su amada
Las palabras se las lleva el viento, lo escrito permanece.
El amor es como la flor de la higuera: si se huele discretamente exhala su fragancia, pero si se la expone a los ojos de los demás acaba cubierta de moscas y pierde su perfume
La vida es un tango y si te resbalas sigue bailando.
Sin viento no hay oleaje.
Vida de campo, hombre sano; vida de pueblo, hombre enfermo.
Palabras y plumas el viento las tumba.