Mujer que se queja, marido que peca
Afanar y no ganar, doy al diablo tal afanar.
De las angustias, la muerte; de las fieras, las mujeres.
Deja al menos un huevo en el nido
El amor es un estímulo que entra rápidamente por los sentidos y se desvanece lenta y dolorosamente por el corazón.
Tú no serás amado si piensas nada más que en tí.
Pueblo chico infierno grande.
Arco en el cielo, agua en el suelo.
Tiempo pasado, con pena recordado.
Si Septiembre no tiene fruta, Agosto tuvo la culpa.
Se fue su corazón , está sumergido en su pensamiento.
De usar y abusar, hay el canto de un real.
Felicidad de hoy, dolor de mañana
Tripa vacía, corazón sin alegría.
Sauquera en flor, perdigacho en amor.
Reírse de la vida para que la vida no se ría de uno.
Dar sale del corazón, no de las riquezas
Me casé con un viejo por la moneda, la moneda se acaba, el viejo queda.
Paga lo que debes, sanarás del mal que tienes.
La mujer llora antes del matrimonio, el hombre después.
El agua que en otoño corre, es la que te saca de pobre.
El amor gobierna su reino sin espadas.
A las cosas ciertas encomendaos y de vanas esperanzas dejaos.
Burlas que son veras, otro las quiera.
Un corazón amante y bello nunca es viejo.
Por Navidad, sol, por Pascua, carbón.
Todo gran amor no es posible sin pena.
Cuando Dios no quiere, los santos no pueden.
A muy porfiado pedir, no hay que resistir.
Nunca te apures para que dures.
En otoño y en invierno, tiemble el enfermo.
En el buen tiempo, amistades ciento; mudada la fortuna, ni una.
Madre solo hay una, y padres muchos...
La esperanza es lo último que se pierde.
El beso es al amor lo que el rayo al trueno.
Pescador de anzuelo, a su casa vuelve con duelo.
El pez muere por su propia boca.
Al hombre mujeriego, mil perdones; al machiego, mil blasones.
De casi no muere nadie.
La que se casa con ruin siempre tiene que decir.
Daños, engaños y desengaños, frutos son de los años.
Ni musa sin jarra, ni enamorado sin guitarra.
Los amigos de los buenos tiempos durante las tormentas dejan que te ahogues
Desventuras y penas, a nadie le importan las ajenas.
Hay que darle al niño malo, más amor y menos palo.
Más vale enemigo cuerdo que amigo loco.
Lo que los ojos no ven, el corazón no lo desea.
Mujer refranes, o coja o puñetera.
Amor, pocas veces da placer, y muchísimas dolor.
Diga mi vecina, y tenga mi costal harina.