Joven intrépido no deja memoria.
Quien baila y canta, su pena espanta.
Nos aburrimos porque nos divertimos demasiado
Mucho ruido y pozas nueces.
Reniego del necio que jode con la mujer del cuerdo.
Demasiado hacer el amor acaba en nada
Dime y olvidaré, muéstrame y podría recordar, involúcrame y entenderé.
El amor y los celos, hermanos gemelos.
El zorro pierde el pelo, pero no las mañas.
El que de refranes se fía, no llega bien al mediodía.
Es una locura amar, a menos de que se ame con locura.
Mujer en la ventana, o puta o ENAMORADA.
Bien me quiere mi suegra, si de mi mal no se alegra.
De bromas pesadas, veras lamentadas.
El frío conoce al desnudo y el mosco al arremangado.
Quien quiera saber, que compre un viejo.
La situación está tan mala que si mi mujer se va con otro, yo me voy con ellos.
Clérigos, frailes y pardales, son malas aves.
Ni sábado sin sol, ni moza sin amor.
El mal del amor, no lo cura el doctor.
A gallo viejo gallina joven.
No hay duelo sin consuelo.
Una gota de sangre vale más que cien litros de amor.
Ir romera y volver ramera le sucede a cualquiera.
Al pobre y al feo todo se le va en deseo.
Amigo y casa vieja, para otro los deja.
Un hombre sabio se recuerda de sus amigos siempre; un tonto, solamente cuando él necesita.
Las lágrimas derramadas son amargas, pero más amargas son las que no se derraman.
Un mes antes y otro después de Navidad, es invierno de verdad.
Amores, dolores y dineros, no pueden estar secretos.
Ten que dar, y el culo te vendrán a Besar.
Goza de la alegría que evita que los amigos se avergüencen el uno del otro la mañana siguiente
A la larga, todo se arregla.
Cien ratones a un gato, le dan un mal rato Cien refranes, cien verdades.
El que se alegra del mal del vecino, el suyo le viene de camino.
Hermosura de hembra, mil desazones siembra.
Naipes, mujeres y vino, sacan al hombre de tino y lo llevan por el mal camino.
En diciembre, hielos y nieves, si quieres buen año al que viene.
Lejos de los ojos, lejos del corazón.
Donde bien te quieren irás pocas veces; donde mal, nunca irás.
No hay caracol que no tenga vuelta.
Las caras nos vemos, más los corazones no.
A la de tres va la vencida.
Amor de gato se ve por el tejado.
Está mal pelado el chancho.
Más quiero ser de moza desdeñada, que de vieja rogada.
Florecillas en el trigo, pegujal medio perdido.
La zarza da el fruto espinando y el ruin llorando.
A caballo regalao no se le mira el cormillo.
A causa perdida, mucha palabrería.