El perro del hortelano, que ni come las berzas ni las deja comer al amo.
El que ha sido tu enemigo, nunca será tu amigo.
Año nuevo vida nueva.
Aramos, dijo la mosca al buey.
De Marzo a la mitad, la golondrina viene y el tordo se va.
Nadie se muere dos veces.
Si quieres que el Diablo no se presente, no lo mientes.
El borracho fino, después del dulce, vino.
Viendo al payaso, soltando la risa.
A la Virgen, salves; a los Cristos, credos; pero a los cuartos quedos.
Sin sal, todo sabe mal.
No por moreno es feo, es más hace crecer el deseo
El primer grado de locura es creerse cuerdo, y el segundo proclamarlo.
Las palabras son femeninas, y los hechos son machos.
El juego y la muerte, en no distinguir categorías se parecen.
Si en verano soy cigarra, y de Septiembre a Mayo hormiga, no te apures madre mía, que ha de irme bien la vida.
Hombre harto, no es comilón.
Lo hermoso agrada y lo feo enfada.
Un pájaro no canta porque tenga una respuesta. Canta porque tiene una canción.
No dar ni recibir, sin escribir.
Tripa vacía, suena pronto.
Abrazar y besar solo es barbechar, pero cerca le anda el sembrar.
Una belleza sin gracia es un anzuelo sin cebo
Muerte la gata, los RATONES bailan.
Toda piedra golpea el pie de un pobre.
Cambio de costumes al viejo cuéstale el pellejo.
Donde no hay pan, se va hasta el can.
Ni te abatas por pobreza, ni te ensalces por riqueza.
Quien mucho vino cena, poco pan almuerza.
El injustamente alabado, entienda que es engañado.
La libertad es un pan bien cocido
Más labra el dueño mirando que diez yuntas arando.
No busques a la vez fortuna y mujer.
Cierra tu puerta y alaba a tus vecinos.
Mas se perdió en Cuba, y venían cantando.
No hay cosa que fin no tenga, a la corta o a la luenga.
Al bien, buscarlo, al mal espantarlo.
Hoy debiendo, mañana pagando, vamos trampeando.
En Febrero, un día al sol y otro al brasero.
Aunque ande sin cincha, también relincha.
Mala olla y buen testamento.
Cría buena fama y échate a dormir; críala mala y échate a morir.
Donde hay ganancias las pérdidas se esconden por ahí cerca.
Ama a tu amigo como a ti mismo
Ocio, ni para descansar.
Yo le puedo dar de comer, pero hambre no le puedo dar.
Cuando el viejo no bebe, cerca está de la muerte.
Hay un tiempo para soñar y otro tiempo para actuar. Solo el sabio sabe la diferencia.
Oye, ve y calla, y vivirás vida holgada.
No gastes pólvora en gallinazos.