Al romero que se le seca el pan en el zurrón, no le tengas compasión.
Más vale un palabra a tiempo, que cien a destiempo.
En Febrero llama a obrero, a últimos que no a primeros.
Del jefe y del perro viejo, mejor cuanto más lejos.
De dos que pleitan, otros se aprovechan.
La tonsura el padre se las deja a los hijos.
Ni hermosa que mate, ni fea que espante.
Variante: En Febrero busca la sombra el perro; a finales, que no a primeros.
A consejo malo, campana de palo.
Quien un mal habito adquiere, esclavo de el vive y muere.
Con las viñas te has casado, y después se te han helado.
En España, amigos de hoy, enemigos de mañana.
Dice el puerco: "dame más"; dice el amo: "ya verás".
Lo que en la leche se mama, en la mortaja se derrama.
Tiempos pasados fueron mejores.
Clérigos y cuervos, huélganse con los muertos.
Se dice el pecado, pero no el pecador.
El bien que hicimos en la víspera es el que nos trae la felicidad por la mañana...
Buey suelto, rey muerto.
Romería de cerca, mucho vino y poca cera.
A raposa durmiente, no le amanece la gallina en el vientre.
Mala es la guerra para los que tienen un hijo en ella.
En dimes y diretes, mal harás si te metes.
Favores en cara echados, ya están pagados.
Ocurre en las mejores familias.
El que al sentarse dice "¡ay!" y al levantarse dice "¡upa!", no es ese el yerno que mi madre busca.
Por casa del mal vecino se meten el hambre y el frío.
No gozar para no sufrir, es la regla del buen vivir.
Hombre casado, burro domado.
Cuando la mala ventura duerme, nadie la despierta.
La rubia de la panadera, que con el calor del horno se quiere poner morena.
Solo los verdaderos amigos nos dicen que tenemos la cara sucia.
Los encargos con dinero no se olvidan.
Con palabras agradables y un poco de amabilidad se puede arrastrar a un elefante de un cabello.
Por la boca muere el pez.
Olla de tres vuelcos, tres manjares diversos.
Estrenar casas y domar potros, otros.
Da voces al lobo, respóndete el eco.
Una mujer es como un puro: hay que encenderla a menudo.
El dinero es buen servidor, pero como amo, no lo hay peor.
Alazán tostado, antes muerto que cansado.
Los hijos de Verdolé, que le enseñan a su padre a joder.
En buena casa, mal inquilino.
Ropa que mucho se cepilla, pronto raidilla.
Vino y mujer, te dan la vuelta y te ponen al revés.
Un mar calmo no hace buenos marineros.
Como al hierro la herrumbre, la envidia al hombre consume.
Una buena reputación es como un ciprés, que, una vez cortado, jamás da ya ramas.
Es más infeliz que una mata de habas.
Año nuevo vida nueva.