A quien habla a tus espaldas, el trasero le responde.
Leer entre renglones.
Más vale a quien Dios ayuda, que quien mucho madruga.
Nada sabe su violín y todos los sones toca
Casamiento sin engaños uno cada diez años.
Ni amor reanudado ni chocolate recalentado.
Yerros de amor, dignos son de perdón.
Más vale que sobre que no que falte.
Quien tiene hijo en tierra ajena, muerto le llora, y vivo le espera hata que llega la triste nueva.
El día para el trabajo; la noche para el descanso.
Refrán es, verdadero, que quien sirve más, vale menos.
Nos vengamos de una vileza cometiendo otra
Celemin por celemin, échale trigo al rocín.
Viejo con moza, mal retoza.
Salud sin trabajo, campana sin badajo.
Si marzo no marcea, abril ventisquea.
Año bisiesto, difíciles doce meses para el cesto.
A cordero extraño, no agasajes en tu rebaño.
Llanero no bebe caldo ni pregunta por camino.
Junio, Julio y Agosto, ni dan vino ni mosto.
No hay caballo, por bueno que sea, que no tropiece algún día.
Mayo ventoso, año hermoso.
Abril, uno bueno entre mil.
Un pie calzado y otro descalzo
Chaqueteros y ramplones, en cada pueblo, montones.
Por San Eugenio, castañas al fuego.
San Xoán garda a chave do pan, san Martiño a do viño e san Andrés a do porquiño. San Juan guarda la llave del pan, San Martín la no y San Andrés la del cochino.
Uno explica al amigo, el amigo a los demás
La necesidad no dice adiós, sino hasta luego.
Las botellas medio llenas hacen más ruido aunque contengan menos líquido que las demás
El que de joven no es acucioso, llegado a viejo en vano se lamentará.
De los muertos no se hable sino bien.
Viejo soy y viejo serás: cual me veo, así té veras.
La esperanza es lo último que se pierde.
Fue la negra al baño y tuvo que contar para todo el año.
Persevera y triunfarás.
Cuando joven, de ilusiones; cuando viejo, de recuerdos.
Quien compra ha de tener cien ojos; a quien vende le basta uno solo.
Quien ríe y canta su mal espanta
Si tienes alubias, garbanzos o lentejas? ¿de qué te quejas?
Algo busca en tu casa quien te hace visitas largas.
A creer se va a la iglesia.
A la chita callando, hay quien se va aprovechando.
Al mal tiempo, buena cara.
Haz la noche, noche y el día, día y vivirás con alegría.
En la necesidad se conoce la amistad.
Que si fue, que si vino, que si calabaza, que si pepino.
Por Santa Catalina, respigos y sardinas.
Mira a las estrellas, pero no te olvides de encender la lumbre en el hogar.
El buen hijo vuelve a casa y cuenta lo que le pasa.