A quien no quiere caldo, tres tazas y la última rebosando.
Donde el corazón se inclina, el pie camina.
La mujer y la gaviota, cuanto más viejas más locas.
A dos palabras tres porradas.
Cual el año, tal el jarro.
Quien da no debe acordarse; quien recibe no debe olvidar nunca
Un amor reciente es como el vino nuevo que tiene que madurar para ser bueno
La mancha de mora con mora verde se quita. Refran español.
El hábito no hace al monje.
Al loco y al fraile, aire.
A este son, comen los del ron, ron.
Los novios son como los mozos, se van unos y vienen otros.
Detrás de la mala suerte viene la buena.
Caer está permitido. ¡Levantarse es obligatorio!.
Gran hidalguía y la despensa vacía.
De cintura para arriba todos santos, y de cintura para abajo todos diablos.
El burro hablando de olotes.
Buen vino y sopas hervidas, le alargan al viejo la vida.
Buena vida, padre y madre olvida.
Hados y lados tienen dichosos o desdichados.
A la mesa y a la cama, solo se llama una vez.
A dos días buenos, cientos de duelos.
Cuando mi hijo fue al baño, trajo que contar todo el año.
Se tragó el mate con bombilla y todo.
Dos fuentes, dos ríos.
Las ratas son las primeras en abandonar el barco.
Ser felices quiere decir ver el mundo tal y como se desea
Casa al hijo cuando quisieres y la hija cuando pudieres.
Cuando la fiebre declina, tiempo propicio de dar quina.
Se necesitan dos para empezar una pelea.
El viejo quiere más vivir, para más ver y oír.
El que da, no debe volver a acordarse, pero el que recibe, nunca debe olvidar.
Del agua mansa líbreme Dios que de la brava me libro yo.
Araña de día, carta o alegría.
A las personas recién se las valora cuando se las pierde.
Zurra y más zurra, hasta que la vara se quiebre o caiga la burra¡.
Ni compres mula coja pensando que ha de sanar, ni te cases con puta pensando que ha de cambiar.
Más vale pajarito en mano que pichón en el campo.
Putas viejas, al mercado, que ya el pie se ha despertado.
En casa del jabonero, el que no cae resbala.
Para vos me peo y para otro me afeito.
Retén y no des: porque si das, día llegará que pedirás.
Ojo por ojo, diente por diente.
Zapatero solíades ser; volveos a vuestro menester.
¿Queres dormir al sueño?
Al olor de los dineros ya vendrá algún forastero que no conozca tu historia con los ojos bien tapados como el burro de la noria.
Dos perros difícilmente se ponen de acuerdo sobre el mismo hueso
Al buen callar, llaman Santo.
Los hombres envejecen cuando sus lamentos reemplazan a sus sueños.
Un oportuno ?NO? es mejor que un apresurado ?Sí?.