El buen hijo vuelve a casa y cuenta lo que le pasa.
Mira a las estrellas, pero no te olvides de encender la lumbre en el hogar.
Vale más una vieja que un pejeverde.
Quien acepta demasiados regalos vende cara su libertad
Es más corto que las mangas de un chaleco.
Niño que en la mesa canta, se atraganta.
Ni asno rebuznador, ni hombre porfiador.
Si guardo una ramita en mi corazón, el pájaro cantor vendrá hacia mí.
Quien arroz come, buenos carrillos pone.
Fondo salido, novio perdido ó solicito marido.
Padre arriero, hijo caballero, nieto pordiosero.
Quien no sabe de abuelo, no sabe de bueno.
Los pequeños ladrones, desde la cárcel, ven pasar a los grandes ladrones en carroza.
El viejo el hipo para morir, el niño el hipo para vivir.
...es de los que tiran la piedra y esconden la mano.
Que bien va la Virgen y los cucuruchos bien clavados.
Un copo de nieve no puede existir en una tempestad del fuego.
Le dijo la rana al pez: "no me pillarás otra vez".
Matar dos águilas con una sola flecha.
Írsele a uno el santo al cielo.
Si ves las estrellas brillar, sal marinero a la mar.
El burro cuando está alegre, rebuzna y pee.
Cuervos vienen, carne huelen.
Cada uno en su casa, al rey hace cabrón.
Manos frías, amor para un día, manos calientes, amor para siempre.
El que va para viejo va para pendejo.
Cantad al asno y soltará viento.
Mire usted qué dicha, perder el asno y hallar la cincha.
Como sé que te gusta el arroz con leche por debajo de la puerta te echo un ladrillo.
Por San Andrés mata tu res, chica, grande o como es.
Estas son de mi rodada.
En Febrero mete obrero, que pan te comerá, pero buen trabajo te hará.
Salud y alegría belleza cría, atavío y afeite cuesta dinero y miente.
En San Antonio todo puerco es bueno.
Todo día tiene su noche, toda alegría tiene su pesar.
El movimiento vence al frío, la inmovilidad vence al calor
De buena casa, buena brasa.
Llora, necio, llora tus perdidas horas.
Quien se quemare, que sople.
El mirón, ¡chitón!.
Ni santo sin estampa, ni juego sin trampa.
Los compañeros de cama se escogen de día
Por Agosto, ni es vino ni es mosto; por San Andrés, vino es.
Del hombre bruto, no sale ningún fruto.
El mirón mirar, pero sin chistar.
Ni calor hasta San Juan ni frío hasta Navidad.
El amor es de las jóvenes y el chismorreo de las viejas
A cartas, cartas y a palabras, palabras.
Cada uno interpreta a su manera la música del cielo
Ir por leña y volver caliente, le ocurre a alguna gente.