Un barco pequeño debe mantenerse cerca de la orilla; los más grandes pueden aventurarse mar adentro.
En un momento, al fin del mundo te lleva el pensamiento.
Las malas nuevas siempre son ciertas.
Guarda y ten, y te vendrán a ver.
Muerte, no te me Achégate, que estoy temblando de miedo.
La bebida apaga la sed, la comida satisface el hambre.
A la luz de la candela, toda rústica parece bella.
No prometas nada cuando te sientas eufórico; no respondas una carta cuando te sientas iracundo.
Ningún perro lamiendo engorda.
Hay mujeres, mujercillas, monicacas y monicaquillas.
Una puntada a tiempo salva nueve.
Hacer castillos en el aire.
Quitósele el culo al cesto y acabóse el parentesco.
El año de la sierra, no lo traiga Dios a la tierra.
Las calabazas vacías hacen más ruido.
Haz el bien y olvídalo.
La flor de enero, no llega al frutero.
Repicar y andar en la procesión, no puede ser.
La que no pone seso en la olla, no lo tiene en la toca.
Es ley la que quiere el rey.
Entre hermanos que nadie meta la mano.
Más mato la gula que la espada.
De esta agua no beberé.
Por San Mateo, la vendimia arreo.
Cuando menos lo piensa el guapo, le sale la jaca jaco.
Quien tras putas anda y su hacienda les da, en el hospital parará.
Si lo piensas, decídelo. Si lo decidiste, no lo pienses.
Hijo de padre pobre, justo es que mucho lo llore, hijo de padre rico, llorándolo tantico.
Más vale una cuchara de suerte que una olla de sabiduría.
El que vive prevenido, nunca sufre decepciones.
De la vista nace el amor.
Después del niño ahogado, tapan el pozo.
El que sabe sabe, y el que no sabe es gerente.
La hambre no tiene aguante.
Tal para cual, Pascuala con Pascual.
Cada cual mire por su cuchar.
No te enamores hasta el punto de no saber cuándo llueve
Caminar sobre seguro.
La razón la tiene Sansón.
Por enero florece el romero.
Agua de mañana, o mucha o nada.
Los necios hacen la fiesta, y los listos la celebran.
Abriles y condes, los más traidores.
Intelecto apretado discurre que rabia.
En una empresa orientada a los productos estándares, uno es tan inteligente como el competidor más tonto.
Juzgan los enamorados, que todos tienen los ojos vendados.
Echa bien tus cuentas, para que después no te arrepientas.
Si necesitas consejo, pídelo al viejo.
Sabiduría y desengaños, aumentan con los años.
Bueno de asar, duro de pelar.