Hay que desconfiar siete veces del cálculo y setenta veces del calculador.
La falta de progreso significa retroceso.
Quien se dispone a declarar la verdad, deberá tener ya plantado su pie en el estribo de su cabalgadura.
Qué satisfacción estar enamorado
No entra en misa la campana, y a todos llama.
Decir bien y obrar mejor.
Cada cual a lo suyo.
Amor de dos, amor de Dios.
Quien a mano ajena espera, mal yanta y peor cena.
No contrates de barbero, a quien fue tu prisionero.
En la vida todo tiene remedio, menos la muerte.
Mi casa, mi mesa, y mi mujer, todo mi mundo es.
Quien pide para candela, no se acuesta sin cena.
La mujer es el demonio, el mundo y la carne, porque es un demonio con un mundo de carne.
Lo que para ti no quieres, para otro no desees.
La más fiel memoria, no siempre es historia.
El mejor sistema para no ser felices consiste en buscar únicamente la felicidad
Antes se llena el cuajo que el ojo.
Cuando la mala ventura duerme, nadie la despierta.
Contra gustos no hay nada escrito.
La Luna de Enero y el amor primero.
Dale limosna mujer, que no hay en la vida cosa más mala, que la pena de ser ciego en Granada.
Bromas pesadas solo al que las da le agradan.
Agua esperé y tarde sembré, sabe Dios lo que recogeré.
A padre ahorrador, hijo gastador.
De todo hay en la viña del Señor [uvas, pámpanos y agraz].
Palo de nogal, quiebra costilla, no hace señal.
Grandotas aunque me peguen.
El que tropieza y no cae, adelanta terreno.
Menos ha de ser llorado el muerto que el desdichado.
La tradición y los platos se hicieron para romperse.
Vino de viñas viejas, qué bien te tomo y qué mal me dejas.
La nieve de enero es de bronce, la de Febrero de madera y la de Marzo de agua.
A jugar y perder, pagar y callar.
No colocar todos los huevos en la misma canasta.
Favores en cara echados, ya están pagados.
Existe la falsificación debido a que existe algo que es real.
Hasta lo que no come le hace daño.
El que ha desplazado la montaña es el que comenzó por quitar las pequeñas piedras.
Quien más bebe, más sed tiene.
Amor no mira linaje, ni fe, ni pleito, ni homenaje.
Cuando te convida el tabernero, te convida con tu dinero.
A tu enemigo fallecido, perdón y olvido.
Sácame de aquí y degüéllame allí.
De aquí a mañana, muchas horas hay.
En vez de ella, bien quisiera la mujer, que uno pariera.
Al hombre ocupado le tienta un solo diablo; al ocioso una legión.
Cuerpo en la cama, sino duerme, descansa.
Las grandes penas no se quejan.
Variante: Pobre con rica casado, más que marido es criado.