Dinero no falte, y trampa adelante.
Si la Semana Santa marcea, hambre o muerte andea.
Cuando el sartén chilla, algo hay en la villa.
La edad de oro nunca es la presente.
Con dinero en bolsillo, buen jamón y cochinillo.
Lo que el viejo ve por estar sentado, no lo percibe el joven que esta de pie.
Amigo, te guardaré un higo pero como no te vi, me lo comí.
Más necio es que necio el necio que quiere pasar por sabio.
El buen tienpo y el mal tiempo están dentro de nosotros, no fuera.
Mucho val y poco Cuesta, a mal hablar, buena respuesta.
Más vale poco y bien arado, que no mucho y arañado.
Nunca falta un roto para un descosido, ni una media sucia para un pie podrido.
Nace en la puerta lo que el hortelano no siembra.
Qué buen siervo, si hubiera buen señor.
Cuando la milana pía, agua para tres días.
Hay tontos que al pronto no dan la cara de tonto.
Los libros, ¡cuánto enseñan!, pero el oro ¡cuánto alegra!.
Huir ciando es menester, con honra se puede hacer.
Casa revuelta, huéspedes espera.
Más vale ser pobre que estar enterrado.
Ama a quien te ama y contesta al que te llama
Dijo la sartén a la caldera: "Quítate allá culinegra.".
Sustos y disgustos matan a muchos.
El siguiente vicio es la mentira, si el primero son las deudas.
El mejor maestro se sienta en tu silla.
O todos en la cama, o todos en el suelo.
Toda carne es sospechosa, más la muerta es venenosa.
El mundo es un pañuelo [a veces lleno de mocos].
El buen carpintero mide dos veces, corta una.
La malicia de los unos nace de la estupidez de los otros.
Bien se sabe atrever quien nada tiene que aprender.
El chisme que gira, no siempre es mentira.
El mal que salió de mi boca voló hasta tu corazón.
El que a larga vida llega, mucho mal vio y más espera.
Te cierran una puerta y te abren diez.
La condición del tordo, la cara delgada y el culo gordo.
Alaba solo a Dios, critícate sólo a ti mismo.
No te creas caballero porque te llamen don Dinero.
Contra el flato, bicarbonato.
Tal para cual.
Paciencia y barajar.
La mentira anda con muletas, y la verdad sin ellas.
Una casa sin amor es como una chimenea sin fuego, una casa sin la voz de un niño es como un jardín sin flores, la boca de la mujer amada sin la sonrisa es como una lámpara sin luz
Que la esperanza no te lleve jamás a despreciar lo que tienes.
El camino del Señor es refugio de los justos y ruina de los malhechores.
Si no quieres que se sepa, no lo hagas.
No hay don sin din.
A quien dices el secreto das tu libertad.
El silencio hiere más, que la palabra procaz.
A quien tiene escopeta, guitarra, reloj y mujer, nunca le falta un trasto que componer.