Querer a quien no me quiere, mal haya quien tal hiciere.
El que da grandes cosas quiere a cambio grandes cosas
El que de ilusiones vive, de desengaños perece.
Ir contra la corriente, casi nunca es conveniente.
Lobos de la misma camada.
De abundancia del corazón, habla la lengua.
Dos perros difícilmente se ponen de acuerdo sobre el mismo hueso
A flores nuevas, afeite perdido.
Casada te veo; otro mal no te deseo.
Por San Mateo, tanto veo como no veo.
Por el humo se sabe donde está el fuego.
Amigos, amigos, pero la cebada a dos reales.
Mejor que gruña el cochino que los hijos de tu vecino.
Donde no hay harina todo es mohína.
Del todo no muere el que deja por donde se le recuerde.
La mujer y la gallina, por la pluma se adivina.
Una bella mujer, todos la desean pero nadie se casa con ella.
Si vas a la guerra, reza una vez; si vas al mar, reza dos, y si te vas a casar reza tres.
Injurias olvidadas, injurias remediadas,.
Lo de esta vida es prestado, que en un instante lo hemos de dejar como otros lo han dejado.
Al que tiene mujer hermosa, finca en frontera o viña en carretera, nunca le faltará guerra.
Lágrimas Las del heredero son risas encubiertas.
En lágrimas de mujer y en las cojeras del perro, ninguno debe creer.
Aquel a quien amamos no tiene defectos; si le odiáramos, carecería de virtudes.
Detén con suavidad, deja ir con suavidad. Este es uno de los mayores secretos de la felicidad en el amor.
El casa del muerto cada uno llora su duelo.
No hables en falso de un hombre; no separes el corazón de tu lengua.
Un bellaco cree que nada se puede hacer sin bellaquería.
Quien hizo una...hace dos
Los amigos de los buenos tiempos durante las tormentas dejan que te ahogues
El marido a su Rosario, le da "pa' lo necesario".
Quien murmura del ausente, a un muerto teme.
La fantasía es más veloz que el viento
El rayo y la maldición dejan sana la ropa y queman el corazón.
El perro, mi amigo; la mujer mi enemigo; el hijo, mi señor.
Agua y sol, tiempo de requesón.
Caballo viejo no aprende trote nuevo.
Ajo sal y pimiento y lo demás es cuento.
Dios da pan a quien no tiene dientes.
Hazte la fama y échate a la cama.
La piel de cabra compra una piel de cabra y una calabaza, otra.
Mucha agua en la otoñada, poco trigo y menos cebada.
Lo que la mujer no hace por amor, lo hace por despecho.
El corazón de un niño: espera lo que desea.
La amiga y la espada antes dada que prestada.
Las grandes palabras y la tela nueva siempre encogen.
El que ama a una casada, puede morir de cornada.
Ni compres mula coja pensando que ha de sanar, ni te cases con puta pensando que ha de cambiar.
Yo por ti, tú por otro, y no por mí.
El joven busca la felicidad en lo imprevisto, el viejo en la costumbre