El ojo quiere su parte
Casamiento y mortaja del cielo bajan.
Viajar con un amigo hace amar la vida
El corazón manda en los ojos, y les hace trampantojos.
Es de sabios cambiar de mujer.
El precio se olvida, la calidad permanece.
El corazón del avaro se parece al fondo del mar, ya pueden llover riquezas, no se llenará.
Cuando se muere el gallo, la gallina a cualquier pollo se arrima.
Serio como perro en bote.
No te enamores hasta el punto de no saber cuándo llueve
Un regalo tan insignificante como una pluma de ganso enviada desde lejos tiene mucho sentido.
Busca arrepentimiento, el que busca casamiento.
Creerse el papá de los helados.
A los largos sentimientos, largas consecuencias.
De la mujer el consejo apresurado, del hombre el postrero y mesurado.
En casa y en amores, entras cuando quieres y sales cuando puedes.
De lo ajeno, gastar sin miedo; de lo propio, poquito a poco.
Amigo reconciliado, doble enemigo
Amor y aborrecimiento no quitan conocimiento.
Al peligro, con tiento, y al remedio con tiempo.
Todo lo bueno o es pecado o engordaTodo lo que brilla no es oro
Cuando en septiembre acabes de vendimiar, enseguida ponte a sembrar.
Palabras de santo, uñas de gato.
También de alegría se puede morir
El tono afectuoso cautiva el oido.
Es más bello dejarse engañar diez veces que perder una vez la fe en la humanidad
Tanto fue el cántaro a la fuente hasta que por fin se rompió.
Por la caridad entró la peste. (Miguel Angel Fuentes)
La belleza es un reino que dura poco
Más vale poco que nada.
Está mal pelado el chancho.
Naipes, mujeres y vino, sacan al hombre de tino y lo llevan por el mal camino.
Buen queso y vino espeso, y con éste que sea largo el beso.
Las palabras amables no cuestan nada pero valen mucho.
Al pan pan y al vino vino.
Hombre chico, pensamientos grandes.
Palabras buenas abrirán puertas de hierro.
A cartas, cartas y a palabras, palabras.
Remendando, remendando, vamos la vida pasando.
Las lágrimas de una viuda rica se secan pronto.
Oye los consejos la vieja como el gotear de las tejas.
A cada santo le llega su día.
A donde acaba el novio, empieza el marido.
Los casados, casa quieren.
Bodas largas, barajas nuevas.
Variante: El pez que busca el anzuelo, busca su duelo, dice mi abuelo.
Amor con casada, no pase de una semana. Si no, la cosa ser complicada.
Dijo el escarabajo a sus hijos: venid acá mis flores.
Alegrías y pesares, te vendrán sin que los buscares.
El casamiento y el buñuelo quieren fuego.